Ha sido un día movido: ésta mañana tuve que hacer dos trabajos para el colegio. Los profes de física y sociales me mandaron vainas por internet para que se los entregue mañana y pasé más de tres horas en esas. Luego almorcé con mi mamá y fuimos al médico. El man me examinó y me recetó unas pastillas anticonceptivas que enseguida compramos en una droguería de aquí cerca y ya me empecé a tomar. Se supone que, en todo caso, no puedo empezar a tirar como vagabunda de burdel barato sino que tengo que esperar algunos días para que empiecen a hacer efecto. El caso es que ni yo ni mi mamá nos tenemos que preocupar más por aquello de un supuesto embarazo indeseado. Ahora estoy sentada en la sala de mi casa, cosa que casi nunca hago, pero es que ya me cansé de estar en mi cuarto después de haber pas

