42

1311 Palabras

42 El jacuzzi es historia. Acabamos de pasar al potrero de cama que tiene esta suite, o sea, a la King size que daría para que durmieran Blanca Nieves, los siete enanitos y sus respectivas novias. Me fascinó la manera como mi Lau me secó cuando salimos del agua: severa suavidad la que aplicó para pasar la toalla por todo mi cuerpo, como si estuviera haciéndole limpieza a una porcelana de quince millones de pesos. La imité, pues es bueno aprender de estas experiencias, y cuando nuestros cuerpos quedaron más secos que el Sahara, la toalla quedó tirada en el piso, y las dos estuvimos ahí paradas, tal y como vinimos al mundo, besándonos como sedientas damiselas, mis manos en su cola redonda y las de ella en la mía. Me fascinó sentir su pecho contra el mío, algo que obviamente no había exper

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR