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2529 Palabras

16 Me despierto con algo de guayabo. Ya son las diez de la mañana. No he dormido mucho pues llegué a la casa a las tres y cuarto. Anoche, o mejor dicho, esta madrugada, me despedí de Juliana como si nada, aunque me dijo que hoy teníamos que hablar. Andrea estaba furiosa y se fue de la fiesta como diez minutos antes de nosotros. No se despidió y no sé si me a volver a hablar. Lo único que sé es que no quiero ser su enemiga. Siempre me ha gustado y lamentaría profundamente, como dice mi mamá, que dejara de ser mi amiga. Me siento bien de haberme cuadrado con Felipe; es como una sensación súper diferente, algo que no había vivido antes. Es tal mi emoción, ahora que estoy en sano juicio, que estoy dispuesta a cancelar mi salida a almorzar con mi loquero, e inclusive a no volver a hablarle a

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