Cabello rubio
Diàlemas
Coronas
Pañuelos
Delineador
Bronceado
Uñas largàs
Çadena de plata con un dije de S
Tacones
Faldas
Vestidos
Colores, beige, rosa palido,dorado,blanco,gris, colores pasteles
Vestidos al cuerpo, o sueltos.
Sonrisa perfectà
Joyas de plata
Sandalias
Deportivas solo cuando sea necesario
Bolsos de mano pequeños
Cabello siempre arreglado o con peinados
Ondas o lacio
ella era una muñeca que vestian manipulaban a su antojo, jugaban con ella, se aburrian y luego la dedecharian como si fuera una muñeca de mal uso.
ella lo sabía, por eso se esmeraba en lucir como una muñeca nueva siempre, renovaba su estilo, su cabello, su maquillaje y aun asi se cuestionaba para ella nada era suficiente.
ella debia lucir como las mas bellas diosas del Olimpo, y no lo conseguía, ni con todos sus esfuerzos así que decidio hacer las cosas a su manera, como deberían ser siempre.
ella debia ser venerada no habia otra opción.
todos debian inclinarse ante ella y rogar por una mirada.
ella podría ser una diosa por amor de dios, su diosa lo mínimo que pedia era atención, admiración y veneración.
era lo mínimo que podian hacer, Stephanie debia estar en una cuna de oro, mientras era poblada de regalos y admiración.
ella era espectacular toda una imagen de la opulencia, belleza y era una estrella. pero eso no evitaba que las personas se creian mas que ella ¡que su diosa! ella caminaba con sus vestidos y su piel bronceada era todo un signo de opulencia con las manillas de oro y los tacones blancos asi que ella no podia entender porque no la veneraban, nunca conocerían a nadie como ella, era espectacular, inteligente, y hermosa. pero tuvo una pequeña debilidad la rubia. se encapricho.