—¿Cuándo vas a devolverme mi puesto? —pregunté, sonando petulante y grosera, pero que se fuera al diablo. — Si ya no quieres que trabaje para The Group Garret, puedes decírmelo y encontraré otro trabajo, no todos somos millonarios y podemos permitirnos pasar un mes sin trabajar. Evans se río al otro lado de la línea. Ya habían pasado cuatro semanas desde que fui llevada a emergencia por el disparo de Pilar, ahora estaba mucho mejor, acababa de venir del médico y me dijo que podía volver a trabajar, inclusive correr, saltar, bailar, mi herida estaba curada. Sin embargo, mi jefe se negaba a dejarme volver al trabajo, o no me necesitaba, o Candace había resultado ser mejor asistente, lo que en verdad me ponía nerviosa y molesta. Y un poco celosa también. —Angela, te sigo pagando, ¿

