Cuando Alondra, salió se subió de inmediato al auto, querìa alejarse lo más pronto posible de Felipe y lo que él representaba. —Jefe, la chica salió de la boda en la basílica, tomó un taxi pero no se sabe si va a la fiesta o hasta su casa, de todas manera no se preocupe, la estamos siguiendo. —No la pierdan de vista, debes seguirla y cuando la tengas precisada, debes avisarme, no me creo el cuento de Pir, que ella no le importa, cuando manda a su mejor hombre a seguirla, hay algo de lo que me dijo que no cuadra y si esa chica es tan importante para él como nos estamos imaginando, tenemos garantizado el éxito en nuestra operaciones. —Tranquilo, no la perderemos de vista, ella es la clave para tener a Pir en sus manos. —Así es, aunque eso no evita que pueda disfrutarla, me gusta desde qu

