Sophie: Media hora después llegó el chófer de la mansión a recogerme. No había rastro de Patrick por ningún lado y eso estuvo bien, no quería soportar sus gritos. Tuve que llamar al chófer, porque Lily estaba enojada conmigo y no quiso venir y por supuesto, no iba a llamar Patrick. Así que no me quedo de otra. —¿Mi madre sabe, que no estoy en casa? —Pregunte al chófer, apenas entre en el interior del auto. El señor suspira. —La señora Grace está..., un poco indispuesta. Asentí, no necesitaba más información, seguro estaba desmayada de licor en su cuarto. Suspiré y pregunté lo más urgente. —¿Y Patrick? —El señor está en casa esperando por usted.—Fue su simple respuesta. No dije nada más y observé la vista de la ciudad mientras recorríamos el camino. En todo el recorrido mi mente

