Zara Yulian da vueltas y vueltas sobre un mar de arena como si lo hubieran atado con un hilo a un ventilador de techo a toda velocidad. Su sonrisa engreída se ve borrosa por lo rápido que se mueve. —¡Baja la velocidad antes de que te caigas! —le grito, negando con la cabeza mientras se impulsa con más fuerza para girar aún más rápido. Seguro quiere lastimarse. Samuel chilla de emoción al ver a su padre convertirse en un borrón en el parque. Si hubiera otros niños cerca, me preocuparía que Yulian estuviera dando un mal ejemplo, pero esta tarde de verano somos solo nosotros. Finalmente, el círculo de metal del parque comienza a disminuir la velocidad, y Yulian se baja tambaleando como si acabara de terminar de correr vueltas. Jadea y ríe mientras carga a Samuel en sus brazos y camina hac

