Sam caminó lo más rápido que pudo hasta el baño del club intentando no llorar, cuando llegó al lugar, había una enorme fila para entrar, el castaño algo frustrado miró el baño de chicas que estaba justamente al lado, este tenía una fila muy corta, solamente tres jóvenes estaban en la espera, una cantidad que era más comprensible, si la comparaba con la docena de muchachos que esperaban su turno en el baño de hombres, Sam se acomodó su cabello de una forma que él asumió era femenina, con la intensión de colarse en la fila del baño para chicas, a los pocos minutos entró, varias mujeres se encontraban maquillándose frente al espejo y otras en un rincón no paraban de besarse, Sam sintiéndose un completo intruso procuró no hacer contacto visual con ningunas de las chicas ahí presentes, abrió el

