Capítulo 6.

882 Palabras
 Astarot.  Sentía como todos me observaban; sentía como el miedo y la excitación corrían por la sangre de esas cuatro personas desconocidas... aunque una no era tan desconocida.  Me senté como pude del lado derecho de Taher, las personas que estaban frente a mi me observaban atentamente. Olía el temor que tenían al tener a un demonio frente a ellos.  Ulrik apareció y se sentó a mi lado; traía consigo un anotador, ser el aprendiz de un mago como Taher no era fácil, y tampoco lo hacía fácil que nadie supiera que Taher era un mago. -Estas muy linda.-el susurro de Ulrik me hizo sonreír.  Negué con la cabeza y lo mire detenidamente; su cabello castaño estaba recogido, amaba su pelo largo.  El traje que se había puesto le quedaba perfecto y me daban ganar de arrancárselo. -Tú también te ves muy bien.-murmuré casi en silencio.  Me gane un guiño de su parte; Taher nos miraba con disimulo, él sabía lo que pasaba entre Ulrik y yo, pero nunca nos decía nada y esperaba que se quedara así. -Bien-la voz de Taher resonó por todo el comedor-, él es Ulrik, mi aprendiz.  ¿Esa gente sabía que él era mago?  Me atreví a mirar a Tyron, parecía muy ocupado susurrándose con la chica que tenía a su lado, parecían conocerse desde hacía mucho tiempo. No sé si quiso mirarme o sintió mi mirada, pero él levantó su vista hacia mí y una electricidad desconocida recorrió mi cuerpo.  El silencio en el comedor era extraño, ya que se había producido por la comida; nunca había estado en una cena, pero pensé de que se hablaría aquí lo que se tuviera que discutir, no luego.  La rubia que estaba sentada al lado de Tyron le susurró algo haciendo que el dejara de mirarme y sentí como mi cuerpo se desinflaba.  Comencé a mover la comida que se encontraba en mi plato, no estaba hambrienta y tampoco podía comer, este vestido apretaba lugares que ni siquiera conocía de mi cuerpo.  Mire al hombre que estaba sentado justo al lado izquierdo de Taher, parecía ser el mayor de todos pero no tan mayor. Comía con cuidado, como si cualquier movimiento en falso lo dejara expuesto.  El otro chico se encontraba callado, su cara estaba neutra, pero su cuerpo demostraba el nerviosismo que sentía.  Traición.  Una voz gruesa sonó en mi cabeza haciendo que la copa dejara mi mano para estrellarse en mi vestido; una puntada en mi cabeza me cegó, solo veía oscuridad.  Sentía como todos a mí alrededor se convertían en energía y se movían, preocupados por mi comportamiento. El ruido de sillas estrellándose contra el suelo, sonidos metálicos chocando con la mesa. Escuchaba todo.  Cerré mis ojos con fuerza, pero otra puntada me atacó y un grito de dolor trepo en mi garganta queriendo dejar mi cuerpo, pero nada salió.  El ruido a mí alrededor se calmó, no se escucho mas nada, solo mi respiración agitada por el miedo.  Traidora.  Alguien susurro en uno de mis oídos haciendo que me sobresaltara. Mis ojos seguían cerrados, el pánico no me dejaba mover.  Una fría y áspera mano tomo mi brazo con fuerza. Solté un gruñido de dolor, sentía como un líquido caliente hacia un recorrido por mi muñeca y se perdía en la punta de mis dedos.  Intente abrir mis ojos, pero estos estaban pegados, no podía abrirlos.  Miles de susurro comenzaron a escucharse, todos decían la misma palabra y la repetían sin descanso.  Traidora.  Una energía desconocida impacto mi cuerpo haciendo que la mano que me sostenía y las voces que susurraban desaparecieran... al igual que mi conciencia. ◬◬◬  Abrí mis ojos y lo primero que capte fue el cielo celeste con pequeñas nubes corriendo. Todo estaba en silencio, parecía una melodía en pausa. Era escalofriante, no sentía nada, ni ruido, ni olor, tampoco sentía algún tipo de suelo debajo de mi.  Un grito transformo el silencio en alboroto, el aire cambio, todo el ambiente se sentía pesado, denso.   Comencé a oír, quejidos, susurros; el olor había aparecido junto a todo lo demás y se había impregnado en mi nariz.  Sangre.  Intente levantarme, pero todo mi cuerpo estaba paralizado y dolía. No podía mirar a los costados, no podía hablar, no podía hacer nada. -Astarot.-un susurro se escucho a mi lado y luego lo vi.  Tyron.  El color blanco de su piel casi no se veía debido a la suciedad y a la sangre que estaba pegada a él. Sus ojos verdes me transmitían miles de emociones, ninguna positiva. -Lo lamento.-su voz se quebró y vi como una gota de agua salía de su ojo izquierdo- Yo te...-su voz se vio interrumpida por un golpe.  Su cuerpo cayó sobre mí, pero no lo sentía. -Así tiene que ser... debes morir aunque me duela dejarte ir.-una voz masculina se escucho detrás de mí, me sonaba tan conocida- Tu traición se debe pagar con muerte hermosa. Sus piernas se movieron y lo vi... no podía ser verdad. ◬◬◬  Desperté con mi corazón latiendo desaforadamente. Todos los que estaban a mí alrededor se sobresaltaron debido a mi impulso. Mire el comedor, todo seguía igual, solo que yo sabía la verdad.  Con rapidez hice que mi cuerpo girara hacia Taher. -Algo… algo pasó.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR