El mundo de Nayla no tenía por qué terminar ahí. Uno la reemplazó y el otro la dejó botada, pero no era el fin del mundo. De eso se trataba su lucha contra él, ¿no? Afrontar las consecuencias de sus acciones. No debió inmiscuir sus sentimientos de esa manera tan personal con Hank. «¿En qué momento… me enamoré?» se preguntó agregando que no era posible si no tenían tanto tiempo conociéndose como par que eso pasara. Aunque, no sabía a ciencia cierta a quién trataba de engañar que no fuera a ella misma. No veía a Hank como su compañero de piso solamente. Se levantó para alistarse e irse a trabajar. Se sentía muy molesta por todo lo que ahora le rodeaba. Quería correr y esconderse de todo y de todos, pero sabía que esa no era la solución. Caminó hacia la estancia, donde escuchó a Hank c

