—Lo imagino —dice—. Caty tiene que hablar contigo, le dije que fuera a la casa, así que hoy tendremos visita. —Pero, dijiste que en la casa están prohibidas las visitas. —Katy no es cualquier visita, lo sabes. En el camino voy pensando en cómo se dará la situación, será extraño estar conversando con Caty sobre todo esto y tener claro que ella hace parte de este mundo, que siempre lo supo. La evité en todo el día y ahora ha llegado el momento de enfrentarla. El auto avanza por la larga carretera y ya se van notando los grandes árboles a los lados de la vía. Creo que me comienzo a acostumbrar a este largo viaje todos los días y en parte me ayuda a organizar mis ideas, como en momentos como este, donde no sé qué hacer cuando llegue y vea a Caty. Me gusta que entre Liam y yo no haya

