Lo que Liam me dice ya lo sabía, sin embargo, en su boca todo suena diferente y me asusta un poco. Pero sé que no es una opción el retractarme ahora, corro peligro de muerte a manos de un asesino serial. Liam es el único que en este momento puede protegerme, además, sé que en el mundo de afuera no podré encajar nunca, todo volverá a ser como antes y es lo menos que quiero. Puede que sea una masoquista, pero me gusta más estar aquí, no debo ocultar quién soy y eso me hace sentir cómoda. Todo este mundo… todo lo que es… comienzo a entender que es mi lugar: es donde siempre tuve que estar. —Lo sé, Liam, soy completamente consciente de todo esto —acepto con voz seria y decidida—. No voy a retractarme de mi decisión, seguiré adelante. Liam me observa con curiosidad. —¿De verdad quieres

