Capitulo 4. Enigmas resueltos ¿o no? Al llegar a la oficina de mi padre, este nos estaba ya esperando por supuesto pero había entendido perfectamente nuestra tardanza, era el mejor jefe del mundo y el mejor padre también por supuesto. Mientras se hacia la hora de nuestra reunión, nuestro padre había pedido que le diéramos algunos detalles que se usarían para crear lazos con la compañía de quien seria nuestro nuevo socio, para que se nos hiciera un poco mas casual y tranquilo cuando llegaran por supuesto, pero apenas el teléfono de la sala de reuniones sonó mi estomago empezó la desagradable y terrible danza del nerviosismo, no se si ustedes la habrán sentido alguna vez pero en realidad no es solo en el estomago, siento una punzada en todo mi cuerpo y termina depositada en mi abdomen, y

