Dani estuvo conversando con su madre y almorzaron juntas. El deseo de Dani por vivir con su madre únicamente sería durante esa semana, ya que Dayane quería que su madre estuviera con ellos al volver. Ellos habían decidido volver al pueblo. Dani supo que lo mejor era no contarle nada de su deseo de vivir más de ese tiempo con ella. Su madre se puso muy contenta y muy animada al oírla. —¿Cómo vas con el Señor Luksic? Dani sonrió ampliamente. —Es algo mágico, mamá muy diferente de lo que me pasó con Brad. Estaba segura que los cuentos perfectos sólo existían en los de hadas. Ahora dudo, vivo uno auténtico con él. Hoy compartí con sus padres, y me tomó por sorpresa saber que me aprueban. ¿Puedes creerlo? Su madre la observaba sabiendo que su hija estaba muy enamorada y ese hombre la corres

