Anthony conducía de regreso a su casa, en automóvil la distancia no era tan larga. El teléfono sonó escandalosamente. Anthony no contestó hasta darse cuenta que una rubia, muy bien vestida sostenía un teléfono al oído. Se movía desesperadamente de un lado a otro, sus tacones altos y su vestimenta con pantalones ajustados a su cuerpo atraía irresistiblemente la vista, una blusa entallada con un gran escote en el pecho en un tono rosa con una chaqueta de un color rojizo. Los zapatos del mismo tono. La despampanante rubia volvió su vista al auto, al darse la vuelta se asomó hacia el vehículo deportivo azul. Anthony no quería detenerse, pero ella casi se paró a media calle. Luego pensó que no sería muy agradable meterse en líos legales al atropellarla. Detuvo el automóvil aún sin desear hacer

