Visita a la ciudad

2458 Palabras
Salimos de la cueva junto a Pelusa… era aún muy temprano, los pájaros silbaban había ardillas que paseaban entre los árboles… y a lo lejos se podía ver conejos pasar a gran velocidad me sorprendía que Pelusa no fuera tras ellos… — ¿Pelusa está muy bien entrenado supongo? – dije mientras lo miraba y Andy respondía — realmente no lo he entrenado, supongo que solo es muy fiel… por alguna razón es un perrito muy listo, ¿verdad Pelusa? – tras decir eso Pelusa soltó un ladrido en señal de que era cierto... yo solo me pude reír… realmente es tierno me pregunto si me entenderá a mí… — Pelusa… ¿Realmente eres listo? – dije con intriga, esperando una respuesta de un perro… él mirándome a los ojos saco la lengua y ladro de nuevo — bueno supongo que eso lo prueba jaja – dije bromeando y tras reírnos un poco con Andy habíamos llegado a la escuela…   — Rábanos… si me ven apuesto que llamaran a la policía y me atraparan… - dije con miedo… — hmm… puede ser, tal vez tengas razón… pero no importa no dejaré que te vean – respondió Andy muy confiado, me pregunto ¿Qué hará? Para que eso no pase sacando de su mochila había una bufanda de color azul creo que ahora yo también tendré un pequeño toque de clase… también saco un gorro para el frío y un parche… — ¿para qué es el parche? – pregunte confundido… él acomodando su mochila contesto… — el parche es obviamente para que te lo pongas… “Genio” – yo mirándolo con una cara arrogante le contesté — o sea sí, pero ¿no crees que es mucho? – él contestando de vuelta dijo — bueno… ¿Quieres que nos atrapen? O ¿no? – supongo que tiene razón… después de todo, que más me queda… así que poniéndome todo lo que me había dado… me sentía… ¿Ridículo? Si… supongo que esa es la palabra…   — me veo ridículo ¿cierto? – le dije muy seriamente a Andy mientras se aguantaba la risa… — jaja… este… no tanto, pero mira el lado positivo al menos así no te reconocerán… - dando un pequeño suspiro asentí con la cabeza… — bueno… ¡Vamos! Tenemos mucho que hacer… tu habitación no se construirá sola… - dijo mientras recogía una carreta un poco grande… — aquí llevaremos las cosas la dejo escondida entre los arbustos de todas formas nadie la ve… - yo un poco intrigado pregunté — ¿Por qué no la llevas a casa? – él contestando de vuelta mientras sacaba la carreta dijo — sería muy complicado tanto llevarla como traerla… deja el rastro de las ruedas… - ¿rastro de las ruedas? Me pregunté mientras seguimos… supongo que tiene miedo de que nos sigan o nos encuentren, es tan considerado…   Mientras caminábamos… vimos como los niños entraban a la escuela y una maestra estaba hablando allí con un policía Andy me señalo con los ojos para que no los mire y continuemos avanzando… yo regrese a ver con el rabillo del ojo… y continuamos con el camino… la policía debe andarme buscando… no creo que sea muy buena idea de que ande por estas calles… como sea caminamos varias calles esquivando policías, hasta que llegamos a un desguace de autos… — hmm… ¿Andy? – él entrando por unas rejas rotas dijo — ¿dime? –   — ¿Por qué estamos aquí? – el sonriente contesto — es sencillo… una de las llantas de la carreta está dañada… tal vez encontremos algo para arreglarla… tranquilo el dueño es mi amigo… - yo un poco más calmado acepté y entre con él… no tenía muchas opciones que digamos así que no me quedaba de otra… una vez dentro estábamos buscando por todas partes una rueda igual a la de la carreta después de buscar un poco Andy sugirió separarnos… yo aceptando me fui, por otro lado… — me pregunto… si hay lo que buscamos… llevamos un buen tiempo tratando de encontrar una rueda en un desguace de autos… no creo que Andy tenga razón esta vez… - cansado me senté en un tela… — ¡auch! – dije adolorido… como si hubiera algo filoso debajo… sin más remedio levante la lona… mientras acariciaba mis pompis… — que daño… - dije mientras quite la manta   Solo para llevarme una sorpresa… era una carreta nueva… y no es como que la carreta de Andy este… “Nueva” realmente está muy vieja y oxidada… creo que esto le encantara… así que sin dudarlo empecé a remover lo que tenía encima varias latas abiertas… de comida para perros… y unos cuantos clavos… supongo que en ellos fue que senté antes… como sea no importa… que raro también hay huesos... y estos son frescos… alguien acaba de comerlos… esto no me da buena espina... así que sin más rodeos me apresure a sacar la carreta y a buscar a Andy — ¡And..! – pero justo en media palabra alguien me tapo la boca — shh…- dijo esta persona yo miré de inmediato era Andy… y estaba un poco asustado… me pregunto qué paso alado de él se encontraba Pelusa y este estaba como si hubiera una amenaza… yo susurrando pregunte — ¿Qué sucede? – él contestó de vuelta igual susurrando… — es el dueño… - yo confundido lo miré y muy seriamente le dije — ¿no eras el amigo del dueño? – él un poco avergonzado respondió de vuelta   — bueno… amigos, amigos… no somos, en realidad más como… conocidos… - mientras él explicaba una voz muy grave y de una persona mayor dijo — ¿Andy? Sé que eres tú… ¿A quién más se le ocurriría entrar aquí…? Sal de donde estés… que la última vez que estuviste aquí me robaste unas cuantas piezas de varios autos… - yo mirándolo muy enojado, Andy solo se limitó a sonreír y levantar ambas manos en señal de no saber nada — pudo ser cualquier Andy… es decir ¿cuál es la probabilidad? – dijo mientras fingía inocencia mientras esta persona continua — tú y tu perro Pelusa siempre se entran aquí cuando algo les hace falta… ¡Pero esta es la última vez! – yo mirándolo de nuevo con rabia, él dijo todavía más avergonzado… — vamos… esta ciudad es enorme debe haber muchísimas más personas… literalmente puede haber una probabilidad muy grande… - yo cruzando mis brazos lo miré con suma arrogancia hasta que el anciano nos encontró… — ¡te atrapé! – dijo mientras apareció por mi espalda de inmediato, mirándolo Andy dijo… — señor… Jenkins… ¿Cómo está el día de hoy? –   “Esto… es una broma…” pensé… mientras Andy cogía la carreta que había encontrado y balbuceaba palabras — sabe… señor… el otro día vi a su hijo… y déjeme decirle que ha hecho una bonita familia… dígame como están… ¿Sus perros? – impactado miré de inmediato al anciano mientras este con una cara molesta lo veía… y contesto con una sonrisa malévola… — ¿mis perros Andy? Qué curioso que lo digas… ¿Por qué no los ves tú mismo? – yo empecé a retroceder mientras Andy de un jalón me subió a la carreta y con nosotros Pelusa y empujándonos cuesta abajo fuimos a toda velocidad mientras vimos como el señor daba un fuerte silbido y con él una gran manada de perros salió de todas partes… había al menos 20 perros los cuales empezaron a perseguirnos — ¡ANDY! – grite muy asustado mientras este solo dijo — ¡Agárrate fuerte! – y a una gran velocidad fuimos por aquella colina... yo muy asustado nuevamente grite — ¡ANDY!! – porque al final de la colina estaba la cerca… prácticamente nos íbamos a estrellar estábamos yendo directo hacia ella, pero Andy muy confiado dijo   — ¡lo sé! ¡Lo sé! - ¿Sabe qué?! ¡Que vamos a morir tal vez! “Jamás debí escapar de la señorita Abby al menos allí seguiría vivo…” pensé mientras nos acercábamos aquella valla… mientras yo solo pude cerrar los ojos y sujetarme fuerte… Andy con muchas agallas forcejeo con la carreta poniéndola en vía contra una rampa yo mirando con los ojos entrecerrados solo pude sentir como nos elevamos a una gran altura volando por los cielos el grito — ¡wujuuuu! – mientras yo solo podía gritar aterrado… empezamos a caer y nos sumergimos en un gran río… yo de inmediato empecé a nadar para volver a flote mientras Andy cogía la carreta de su mango y también volvió a flote… por Pelusa ni me preocupe, puesto que es un gran nadador... tras salir a flote me quede mirando a Andy muy molesto mientras esté avergonzado dijo… — ¿qué? Jaja – yo molesto le contesté de vuelta — ¿Cómo que… que?!... ¿Acaso estás loco? – el muy tranquilo contesto — vamos… mira conseguimos una nueva carreta y estamos a salvo, siempre tengo un plan para salir ilesos… vamos que se nos hace tarde para coger los materiales de tu nueva habitación… - tras esto estoy dudando mucho… si estar con él es una buena idea…   Mientras hablábamos paso una embarcación e hizo sonar su bocina muy fuerte… tras ella salimos del agua de inmediato… y empezamos a caminar… yo atrás de él siguiéndolo mientras él iba con su carreta… — vamos… Jake, estamos a salvo… y eso es lo que importa… allí en el orfanato te apuesto que ni siquiera hubieras estado viendo un rayo de sol… lo cual es extraño porque así es el nombre del orfanato jaja “orfanato rayito de sol” vaya nombre… - y tras lo que dijo Pelusa dio un ladrido… bueno supongo que sigue siendo mejor que ser llevado por servicios infantiles… como sea al final llegamos a una fábrica… de… no tengo idea mamá me dijo que aquí hacían ropa o algo así… por lo molesto y mojado que estoy no puedo pensar…   — bien… llegamos… - yo mirándolo confundido dije… — ¿a dónde? Esto es una fábrica… no me digas que de nuevo… “El dueño es tu amigo” – dije con sarcasmo mientras él con una sonrisa dijo… — nada que ver, en realidad aquí tengo a una persona que me da sus sobrantes… - ¿sobrantes? Me pregunté mientras él se acercó a tocar la puerta de ella salió una chica de nuestra edad… — hola, Andy… - dijo con una sonrisa… mientras Andy un poco intimidado contesto… — ho… hola, Laila – ella mirándome pregunto… — y… ¿El quién es? – él un poco más tranquilo dijo con una sonrisa… — él… bueno es mi nuevo compañero… se llama Jake… - él acercándose nos miró y dijo… — ¿acaso se tiraron a un río? ¿O por qué están mojados? – bueno… pues que comes que adivinas niña… ya teniéndola más de cerca… es una niña… tal vez de catorce o quince años como mucho… su pelo es rojizo y con el sol… brilla como si fuera un rubí… sus ojos azules y tez blanca unas cuantas pecas en sus mejillas sonrojadas… es muy linda realmente… no es por nada que Andy se ponga así de nervioso…   — pues… fue algo así, como sea ¿tienes lo que te pedí en la mañana? – “¿En la mañana?” Me pregunte mientras hacía memoria… supongo que vino de camino aquí cuando fue por su desayuno… es un chico listo… — ¡sí! En realidad te estaba esperando… - dijo ella emocionada… yo sin cuestionarme nada… solo esperé a ver como surgían las cosas… pasado un tiempo salió con una bolsa enorme y nos dijo… — bien aquí esta, las mejores telas solo para ti… - yo acercándome discretamente a Andy le pregunté — oye… ¿Qué sucede? – le susurrando respondió — luego te explico por ahora solo agradece, mal agradecido… ten algo de decencia… - yo muy avergonzado de inmediato la miré y le dije — eh… muchas… muchas gracias… - ella con una sonrisa nos miró y dijo — no se preocupen… no es nada – mientras que a Andy se le caía la baba por ella…   — eh… si claro… igual muchas gracias Laila… siempre me salvas… no sé qué haría sin ti… - Andy cogió la bolsa y la acomodo en la carreta mientras ella se acercó y me dijo unas palabras… — Andy a veces puede ser un poco… extraño, pero no lo podemos culpar no ha tenido a nadie en su vida… tú debes ser Jake… el temprano vino hasta aquí emocionado por tener a un nuevo amigo… él no es de hacer amistades… ha pasado por mucho, tan solo por favor, cuídalo… - que… ¿Lo cuidé? Bueno supongo que Andy tiene sentimientos correspondidos por parte de Laila… así que con una sonrisa le respondí… — no te preocupes… ¡Estaré al pendiente de él! –   Así que yéndonos con la carreta nos fuimos alejando mientras ella nos despedía con una sonrisa — ¡adiós!! ¡Cuídense! – decía con entusiasmo mientras nosotros nos alejábamos cada vez más… mientras tanto Andy muy curiosamente me miraba de reojo y un tanto nervioso pregunto… — y… de que estaban hablando… tú… y Laila… es decir… no es como que me quiero meter en los asuntos de ella… Pero… no estaban hablando de mí ¿cierto? Y si estaban hablando de mí… ¿Qué era? Dime… por favor… - yo aguantándome la risa negué con la cabeza y conteste — nop… no diré nada de nada… - mientras volteaba hacia otro lado solo para ver como él empezaba a desesperarse y a pedir que le cuente — ey… vamos… no es justo… estoy llevando las cosas para tu habitación… tienes que decirme… vamos ¡no seas un mal amigo! – yo a carcajadas lo veía y con una mirada de intriga solo para ver cómo reacciona le jugué una broma… — bueno… ella dijo que no le gustabas y que realmente no sabía cómo eras tan cabeza hueca… -   ¡El de inmediato abrió su boca hasta el piso y con un grito exclamo — ¿Qué?! Nooo, no puede ser… pero supongo que tiene razón… ella es tan linda… y yo… tan yo… - yo entre risas lo interrumpí… — es broma… solo pregunto mi nombre JAJAJA – el muy molesto y sonrojado miro hacia otro lado y continuamos con el viaje… yo con dolor de estómago, por tanto, reír y Andy furioso y rojo como un tomate por la vergüenza jajaja …
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR