Una vez, llegamos a la guarida de Sabrina, todo había cambiado notablemente, por obvias razones, todo parecía por así decirlo “más moderno” la fabricación de armas se estaba volviendo algo más allá que un simple hobby, mirando a todos los que se encontraban allí me preocupe pues se notaba que todos tenían una actitud bastante seria y más que eso, todos se encontraban más que concentrados en la fabricación y creación de nuevos inventos, uno de ellos era literalmente un rifle de francotirador con tranquilizantes, sin duda me quede impresionado, mientras avanzábamos llegamos hasta su oficina, el laboratorio de Sabrina siempre me trae recuerdos de cuando varias veces estuvo a punto de matarme o darme un buen susto… para matarme, como sea al llegar Sabrina sonriente dijo — bien Jake, bienvenid

