Tan pronto como llegamos, en mi llego una paz indescriptible, era como si hubiera cambiado de mundo, tal vez de universo y en este me sentía más que tranquilo, me sentía en paz, me sentía con calma ¿Qué clase de lugar era este? Mi mente no lograba comprender por donde nos habíamos adentrado para llegar hasta aquí, mirando confundido le pregunte a Sabrina — ¿Sabrina, donde nos encontramos? – ella mirándome con una sonrisa, exclamo de repente — este Jake… es el bosque de los deseos – muy confiada, se acercó y extendiéndome la mano, prosiguió — ven… dame tu mano y déjame indicarte las maravillas de este lugar… - intrigado y sin saber que sucedía, le extendí mi mano, mirando el lugar de pies a cabeza, todo era extraño, todo era diferente, nada se parecía a lo habitual y si hubiera una forma

