El robo perfecto parte 2

2163 Palabras
No me lo creía… el plan estaba a medias, literalmente lo había acabado de pensar hasta hace unas horas… e improvisamos en la marcha… todo estaba saliendo muy bien… en realidad demasiado bien para mi gusto… lo cual es malo… llevamos medio plan acabo, pero no tenemos que bajar la guardia ahora… si quiero regresar a ese bosque mágico donde sentí por primera vez en años un sentimiento de hogar… debo estar alerta… así que allí fuimos todos… ingresamos rápidamente a la oficina de Abby y ahí Pamela dijo — chicos… escuchen… traten de no tocar nada… solo lo que necesitamos… - yo asentí mi cabeza y dije… — bien… ¿Y dónde está lo que me dijiste? – pregunte ansioso…, ya que momentos atrás, ella dijo que jamás había estado donde guarda todos estos objetos… pero sí que sabe dónde  los pone… así que abriendo una puerta… nos reveló… el mayor tesoro... que habían visto mis ojos… Si hubiera sido de dinero hubiera sido igual de grandioso… pero lo que había aquí era una habitación llena… literalmente ¡llena! De peluches… de todo tipo y color… también un saco lleno de cartas y notas… y varias cajas llenas de fotos, dibujos... aquí yacían todas las cosas de valor para los chicos que estaban afuera… todos estaban muy animados buscando sus recuerdos… y yo no era diferente me apresure a revisar en todo lado… sin encontrar absolutamente nada… — vamos… vamos… mamá ¿Dónde estás? – decía un poco eufórico… y muy nervioso… pues ya había pasado un largo tiempo y no encontraba nada… todos ya vinieron a mí y con diferentes objetos en sus manos… — veo que ya encontraron lo que les hacía falta ¿cierto? – ellos muy contentos asintieron con su cabeza… yo aun sin encontrar… no podía hacer que fracasara la misión solo porque a mí no me dio la gana de continuar… así que les dije… — bien chicos… ya saben qué hacer… ¡Ánimos! – todos sonrieron y asintieron con la cabeza… empezando a llevar varias cosas en fundas… cartones todos los objetos que había… al calabozo… ¿Por qué al calabozo se preguntarán? Bueno… eso es un secreto que sabrán dentro de poco… Ellos mientras llevaban cosa por cosa… yo seguía revisando y revisando sin obtener resultado… ¡Rábanos! Me doy por vencido… en esta habitación en específico… ¡No esta mamá! Me estaba empezando a desesperar… no la encuentro y ya me estoy poniendo muy nervioso… las cosas ya se las llevaron al calabozo… y yo sigo aquí varado en esta estúpida habitación… (perdón no debo maldecir) en esta… ¿Rábanos habitación? Yo qué sé… ni siquiera sé si está bien interpretado lo que dije… pero de algo estoy seguro… — ¡Pamela! – le dije muy cansado de tanto haber buscado y buscado sin obtener nada… ella de inmediato se acercó y pregunto viéndome con ternura… — ¿Qué sucede Jake? – yo la mire ya con ganas de llorar… y le dije… — no encuentro a mi mamá – puede que haya pensado y calculado todo esto fríamente como un reptil… como si tuviera más de ochenta años en el oficio, podre tener una mente perversa y fría… pero mi corazón sigue siendo blando… y este quieras que no… extraña a su madre… Ella mirándome con compasión dijo… — tranquilo pronto la encontraremos… ven te ayudo a buscar… - yo sonreí un poco pues tendría su ayuda… más no sabía si su ayuda bastaría para encontrarla… así que nos pusimos en marcha… saliendo de “la habitación de los recuerdos” si… se me ocurren nombres bastante geniales en realidad… como sea, saliendo de allí miramos en su escritorio… en los cajones del armario… de una cómoda… entre sus chaquetas… y no estaba en ninguna Rabana parte… se me estaba sacando un tornillo ya, si no logro encontrar esa bendita foto… Pamela viéndome un poco frustrada al igual que yo… dijo… — no podemos seguir aquí por más tiempo… Abby ya debió terminar los desastres… así que dentro de poco, vendrá a buscarme viendo que todavía no he regresado… todas las cosas de la habitación ya están en el calabozo como pediste Jake… es momento de irnos… - todos se mostraron afligidos ante tal comentario… pues todos habían recuperado lo que les pertenecía… todos… menos yo… ya triste y sin ánimos le conteste… — tienes razón… vámonos chicos… - agachando la mirada… todos nos pusimos en marcha hacia el calabozo… donde ya solo restaría esperar a Andy y salir de este lugar… no puedo creer que sea tan patético… dejando la foto de mi madre en el peor lugar del mundo… ¿Quién se supone que soy? Si hasta hace unos momentos yo… me estaba extasiando con la sensación de poder… y ahora… solo… me siento decepcionado de mí mismo… mientras llegábamos al calabozo… Alfred dijo… — lamento que no hayas encontrado tu foto Jake… tal vez se la llevó consigo a su dormitorio… - Pamela abriendo los ojos como si se le fueran a salir del asombro de inmediato empezó a negar con la cabeza… mientras yo iba volteando la mía en dirección a ella lentamente con una gran sonrisa… Ella cruzando las manos dijo… — ¡no Jake! Es decir… es el cuarto de Abby en ese no sabemos que puede haber dentro… podríamos poner el plan para escapar de este lugar en peligro… lo lamento no podemos… es más no debemos ir… - yo por mientras me frotaba la barbilla, mientras ideaba un plan… (lo lamento debo hacerlo, a toda costa esa foto será mía) — ¿Ósea que tendremos problemas? – dije con una voz muy calmada… ella mirándome confundida asintió con la cabeza y yo le pregunte de nuevo… — perfecto… entonces… tú… ¿Cuál crees que sea el castigo por entrar en el cuarto de la señorita Abby? – ella se quedó pensativa unos segundos y mirándome contesto… — jamás había castigado a alguien por eso… pero sí que ha castigado a personas por entrar en su oficina… el récord era de una semana entera en el calabozo… Solo con agua… y un plato de comida… el agua todos los días… el plato de comida… bueno, cuando a ella le apetecía… - Yo mirándola indiferente le dije… — entonces… ¿Qué crees que pase en su cuarto? – ella avergonzada respondió… — bueno, supongo que triplicaría el castigo… unas tres semanas solo con el desayuno y el resto del día pura agua… - yo sonriendo le dije… — genial… entonces, algo por lo que no debemos preocuparnos…, ya que para mañana no estaremos aquí… jaja– ella con un pequeño tic nervioso en su ojo… dijo… — si… estaremos libres… si logramos escapar claro esta… - yo sonriéndole le dije… — tranquila puedes confiar en mí… - pintando ilusiones… me dicen Jake el ilusionador… ¿Saben por qué? Porque… ¡No deja de hacer promesas que no tiene noción de si funcionaran! Pero bueno volviendo al tema mirando a Pamela le dije… — Pamela por favor… si voy solo o con cualquiera de ellos… Abby se enterará y en ese momento… todo habrá sido por nada… acompáñame es lo único que te pido… el resto yo lo hago… - ella aun dudosa no tuvo más remedio que aceptar… yo con una carcajada interna festeje mi victoria… así que ahí fuimos, en marcha directo a la madriguera de la rata… bueno eso sonó muy mal… directos a la madriguera del dragón… si, eso está mejor… madriguera del dragón… jeje que buen nombre… como sea una vez estuvimos frente a la puerta… Pamela volvió a preguntar… — Jake… ¿Estás seguro de lo que haces? – yo asintiendo mi cabeza le respondí que si… Ella no tuvo más remedio que abrirme la puerta y hacer de guardia fuera de esta…. Yo por mientras iba revisando los cajones… sin tratar de mover cosas de su lugar… empecé a ver entre la ropa… y por su armario… no estaba por ninguna parte… hasta que llegue a darme por vencido… — mamá… te falle, no logre encontrarte… espero me perdones… - dije en voz baja mientras veía que ya estaba anocheciendo e iba siendo momento del siguiente plan… el plan de fuga masiva… pero ¿con qué ánimos hacerlo? Si estaba esperanzado porque encontrará la bendita foto… sentando en medio del cuarto… acepte mi triste realidad y me levante mirando de reojo el velador que tenía… este encima de él tenía un libro… así que con curiosidad me acerque y revise su contenido… ¿Qué le atrae a una mente tan malévola como la de Abby? Así que con esa pregunta en mente mire la portada del mismo… este tenía un título llamativo… titulado “el príncipe” por… ¿Maquiavelo? Espera… siento que he escuchado de él antes… pero con el desánimo que traigo no logro recordar ni siquiera mi nombre… así que para ver un poco de su contenido… abrí el libro… solo para notar que este era uno falso… era una cubierta falsa... y lo que traía dentro no eran para nada hojas… Era… ¡ERA MAMÁ! Así que muy emocionado… la saque de inmediato de donde la tenían cautiva… con lágrimas de alegría la tome entre mis brazos y dándole un fuerte abrazo… la mire con anhelo… al fin la tenía de nuevo… esta vez prometo que no te volveré a perder… esta vez no te quitaran de mis manos… así que dirigiéndome de inmediato a la puerta… esta sonó dos veces… lo cual es malo…, ya que le dije a Pamela que toque la puerta dos veces… si esta ve que se acerca alguien… pero… ¿Quién se atrevería acercarse a la habitación de Abby? Más que… claro… la propia… Abby… — ¡Pamela! – dijo la voz fuerte y atemorizante de ella… Pamela de inmediato respondió asustada… — dígame señorita Abby… - esta le respondió aún molesta… — ¿Dónde has estado? Ya casi es hora de la cena y todavía no has vuelto a tus labores… por cierto… ¿Qué estás haciendo aquí? – yo tragué saliva asustado… si entraba me vería… así que viendo a los lados… un sitio para poder esconderme… lo único que vi a mi alcance fue ir debajo de la cama… Abby apresurada entro y parándose en media habitación le dijo… — Pamela… ¿Por qué la puerta está abierta? – rábanos… está sospechando… no es nada bueno… ¿Qué hago? — no… no lo de señorita… tal vez la dejo abierta sin darse cuenta… - buena excusa Pamela… Abby dudo por unos instantes y le respondió de vuelta con un tono de voz… un tanto extraño… — ¿tú crees? Normalmente, no suelo dejar abierta mi puerta… no sé cómo… ¿Nunca? – Pamela de inmediato se quedó fría del miedo… al igual que yo… todo el cuerpo se me erizo de los nervios… mientras Abby continúo haciendo preguntas… — Pamela… ¿Qué me estás escondiendo? Maldita mocosa… - dijo mientras cogió su libro y vio que no estaba la foto así que dándole una fuerte bofetada la mando al piso y yo a punto de orinarme en los pantalones… tuve que salir de mi escondite… aun con miedo, pero al menos enfrentando la situación… — ¡no la golpees! – dije entre lágrimas de temor… Abby solo me miro con indiferencia y apatía… asiendo un gesto de molestia con su boca… dijo… — pensé que eras más listo… maldito escuincle… - así que al igual que a Pamela… me mando al piso de un solo golpe… — ¡los castigaré de tal manera que no vuelvan a siquiera pensar! – dijo muy desquiciadamente Mientras nos tomó de la mano y nos empezó a llevar a rastras al calabozo… mientras todos nos miraban… con preocupación… Todos bajaron con nuestro… o bueno al menos todos los que alcanzaron… una vez allí… mire como Luisa y los chicos escapistas lograron esconder bastante bien los… llamémoslos… “Recuerdos preciados” así que me sentí un poco alegre por ello… pero muy mal por lo que iba a pasar… pues tras Abby llegaron cuatro personas… adultos… los cuales nos sujetaron de manos y pies… mientras todos estaban expectantes ante la masacre que habría dentro de poco… — esto… que quede de experiencia ¡para todos! – dijo muy desenfrenada y rabiosa… como si de una maniaca se tratara… ahora si se le zafó un tornillo por completo… así que caminando hasta una esquina… saco un látigo… yo de inmediato empecé a retorcerme… tratando de escapar… esto me iba a doler más que cualquier paliza de algún bravucón… y créanme que me han dado varias… Cerrando mis ojos… solo espere que no me doliera tanto… y si me dolía lo suficiente… al menos no me deje una marca de por vida… — ¡¡MALDITOS MOCOSOS!! – fue lo que grito Abby… …
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