Saliendo de inmediato del lugar, me dirige directo a mi hogar, no tenia hambre, no tenia sueño, lo único que tenia era sed de venganza y para ello no necesitaba mas que mi mente lista y preparada para lo que se avecinaba, al llegar a mi cuarto me senté de inmediato en el escritorio, con los audífonos puestos, escuchando diversas canciones, todas ellas tenían una misma entonación, sin mas distracciones, deje a Benji sobre la cama, sacando un poco de carne seca que tenia en mi velador, se la di y este se la comió de inmediato, para luego quedarse profundamente dormido, mientras yo ingeniaba mi plan, este plan a diferencia de todos los que había hecho antes, tenia sangre por todas partes, creo que es la primera vez que no debo y ni quiero ser pacifico, la justicia se fue por el caño, la malda

