Recuerdos del pasado

2322 Palabras
Así que todos viéndome fijamente en la sala, se preguntaban “¿Cómo lo haría?” o bueno, más bien el cómo lo haríamos, como un puñado de adolescentes iba a lograr llamar la atención de la ciudad, en cuestión de días y más importante aún, cuanto tiempo tenemos antes de que lleguen a la laguna los mineros, si mal no recuerdo, el minero dijo que le tomaría unas pocas horas, pero todo el desastre que causamos, supondré que los retrasamos al menos unos días hasta que puedan recuperar la maquinaria que perdieron, esas si son buenas noticias, levantándome me puse en medio del hexágono, mirando a todos suspire fuertemente y dije — chicos y chicas, como sabrán la ciudad está muy lejos de poder escuchar a un pequeño grupo de adolescentes, pero si llegamos con la persona indicada y también hacemos parecer que los daños en la ciudad por culpa de la minería lleguen antes de que estos realmente sucedan vamos a poder generar una presión al alcalde, junto con una buena persuasión de alguien que tenga contacto directo con él – Christine asintió, pero quedándose pensativa me miro y pregunto — bien, pero ¿Quién nos podría ayudar a contactar al alcalde? – yo mirando a Andy suspire y mirando al suelo conteste. — bueno, de eso me encargo yo, por el momento necesito que todos se coordinen para hacer estruendos y daños en la ciudad como si fueran producto de la minería. ¿Cómo harán eso? Sencillo, vamos a ensuciar el río por un día, con la ayuda de Sabrina, derramaremos unos pequeños productos que si bien, no dañaran la salud de nadie, tomaran una parte importante de color en el río. ¿Un color amarillento tal vez? Creo que sería efectivo, Sabrina ¿se puede conseguir eso? – Ella se quedó pensativa por unos instantes, asintiendo la cabeza respondió — creo que lo puedo lograr, si recolectamos suficiente azufre del volcán, podremos pintar y darle un gran olor al agua, como huevo podrido, necesitaríamos una gran cantidad para pintar por completo el río, pero si lo podemos conseguir creo yo – yo asentí emocionado y dije — ¡perfecto! Christine si tienes la potestad por favor de organizar el viaje por la recolección de azufre inmediata y en grandes cantidades, enormes. Para poder teñir el agua, claro que una vez terminemos con los mineros retiraremos el azufre el cual debería desaparecer en unas horas ¿cierto, Sabrina? – ella asintió y contesto — si lo retiramos, opino que en alrededor de unas diez a quince horas volverá el río a su normalidad – todos murmuraron y empezaron a sonreír, tal parece que les estaba dando esperanza Mark se levantó un poco confundido y pregunto — sí muy bonito todo Jake, pero dime ¿Cómo haremos para que las personas se levanten en contra de la minería? Si tan solo coloreamos y le damos un olor a huevo podrido al agua, es un plan interesante, pero quiero saber ¿cómo haremos eso? – yo asentí y tomando aire respondí de vuelta — bien, como sabrán, el agua de la ciudad proviene del mismo río, bajando por la central de energía, llegamos a la represa de agua potable y saneamiento, todos sabemos que en aquel lugar la seguridad no es nada buena ¿cierto? – Todos comenzaron a reír, pues básicamente allí hace un año, vimos los fuegos artificiales por festejo de la ciudad, así que una buena seguridad para nada, mirando a Sabrina y Diana les pregunte — bien Sabrina y Diana cuéntennos un poco acerca de cómo funciona la represa y como llega el agua potable hasta las casas de las personas. Vamos chicas impresiónennos – ellas mirándose entre sí asintieron y Diana empezó a contestar — es sencillo, el agua se almacena en grandes tanques, donde es filtrada y limpiada de toda impureza, almacenándola para luego ser distribuida por toda la red de cañerías, dando agua potable a toda la ciudad – Sabrina, también empezó hablar tras ella — así es, se tienen estrictos lineamientos para que el agua pueda ser consumible por las personas, pero sigo sin entender Jake ¿Por qué nos preguntas esto? – Yo me di vuelta y tomando mi mochila dije sonriente — bueno, todos sabemos que el agua se limpiara así le lancemos cualquier cosa, gracias a los filtros ¿cierto? Pero bueno, lo que no saben es que hay una compuerta para medir el pH con el que se va el agua a los hogares, llamémosla “tubería de chequeo” esta, por otro lado, ya es el agua que llega a los hogares y después de ella no hay filtros, por lo cual podremos darles una pequeña sorpresa a las personas de la ciudad. – Todos se quedaron sorprendidos era un gran plan, pero un niño del público levantó la mano y yo viéndolo lo señalé, este pequeño se levantó y con la vista de todos este pregunto — pero… Jake ¿el azufre no es peligroso si lo consumen? – yo me reí y todos me miraron, incluso Alan y contesté de vuelta — bueno pequeño, no creo que ninguna persona viendo que le sale agua amarilla del grifo vaya a querer tomarla y si en cuyo caso lo hacen. Te aseguro que no les pasara nada, realmente en la antigüedad usaban las aguas de azufre para bañarse y tomarlas como parte de tratamientos médicos, tú cuéntales un poco más Alan – este sonriente se levantó y continuo lo que estaba diciendo — Jake tiene razón, realmente el azufre en el agua se usaba como tratamiento para curar diversas cosas, hasta en realidad, viene de una dieta natural, pero como sabrán todo en exceso es malo, así que si alguna persona llegara a tomar demasiada agua “contaminada” solo tendría diarrea y deshidratación, nada que no se pueda solucionar, tranquilos jaja – Todo murmuraron, por lo cual se sentían más seguros, yo sonriente exclame para finalizar — bien chicos, pienso que es todo, manos a la obra, no tenemos mucho tiempo, Christine si te puedes encargar de recoger todo el azufre que puedas sería excelente – — ¡claro! Déjalo en mis manos, vamos a ver, Mark prepara nuevamente a todos tus chicos, Sabrina, Alan también traigan a todos los chicos más grandes, si tienen más de trece años vendrán con nosotros, todos los que tengan menos de doce se quedaran con Diana, ¿preguntas? ¿No? De acuerdo ¡en marcha! ¡Ya! ¡Ya! ¡Ya! ¡Doy como finalizada la reunión, manos a la obra! – todos se levantaron y empezaron a salir Mark grito — ¡ya la oyeron señores! ¡En marcha, en marcha! ¡Ya! – Christine se acercó y me pregunto — ¿Qué harás tu Jake? – yo colocándome la mochila, la miré y suspirando dije — bueno, ustedes conseguirán el azufre, yo tengo que conseguir a la influencia que nos ayude con el alcalde ¿no? – ella asintió y me dijo un poco preocupada — solo ten cuidado, sé que lo lograras, pero – suspirando, termino lo que iba a decir — solo, vuelve sin meterte en problemas, jaja – me dio un beso en la mejilla y se fue sin más Andy se acercó y me dijo — vaya Jake, quien lo diría, un hurón atrapando a una loba jaja – yo mirándolo muy seriamente, le torcí los ojos y le dije — vamos, deja la broma, necesitamos ir a la ciudad ¿vienes conmigo? – él asintió y luego muy rápidamente negó y dijo — ¡ouch! Lo lamento, no puedo. Justo se me ocurrió que necesitaremos algo para sujetar al azufre para poder sacarlo cuando hayamos terminado, algo como una red, o una tela enorme ¿no crees? – yo asintiendo, lo mire confundido, el continuo con su explicación — bien, pues se me ocurría que Laila, podría ayudarnos, recordemos que tiene una gran fábrica textil – Poniendo mi mano en la barbilla, me quedé pensante y asintiendo le dije — realmente puede ser de gran ayuda. Si puedes conseguirlo ¡sería fantástico! Está bien, tú ve con Laila, yo iré a donde necesito – él mirándome con algo de preocupación dijo — ¿estás seguro? Es decir, podemos ir luego por Laila, algo no me da un buen presentimiento, ¿no quieres que te acompañe? – yo mirándolo con una sonrisa negué y le conteste brevemente — no, tranquilo, es más, tú ve pronto donde Laila, necesitaremos la red lo más rápido que se pueda, no podemos perder tiempo, además, tú fuiste el de la idea de ir solo donde Laila jaja– él mirándome preocupado termino de decir — bueno pues si… pero algo me da un poco de mala espina, la última vez que estuviste solo te atrapo la policía, ¿no? – yo asentí y le contesté — jaja, sí, pero, ya que, no importa, estaré bien, no podemos perder tiempo ¡así que ve pronto! Tendré cuidado, tú ve tranquilo, jaja – él asintió y dijo mientras empezaba a correr — jaja, está bien, pero aun así para estar seguro iré a buscarte fuera de la casa abandonada ¡cuídate hermano! – Yo levantando la mano me despedí de él, bien ahora es mi turno de hacer mi trabajo y mirando hacia la montaña, pensé dentro de mí “no dejaré que los mineros terminen con la vida que tenemos” y poniéndome en marcha fui a toda velocidad, corriendo entre la ciudad, sin detenerme por nada del mundo, debía llegar hasta el único lugar que conozco donde puedo tener una conexión con el alcalde de la ciudad, esa persona ya me había traicionado mi confianza antes, ¿Por qué iba a ser diferente esta vez? Me pregunté mientras iba llegando, y contestándome a mí mismo dije “pues es mi única esperanza realmente” tras haber corrido mucho, al fin había llegado, al único sitio que jamás hubiera esperado llegar, genial aquí estaba, frente a la puerta de la escuela, si así es, la puerta de la escuela donde todo era un martirio día tras día, suspirando me armé de valor y tragando saliva, entre a esta, todos los pasillos estaban vacíos, estaban en clases de hecho, se veía bastante familiar todo. Y pensar que hace unos años estudiaba aquí, viendo cada parte de la escuela me sorprendía más y más, hasta que a la vuelta del pasillo escuche como alguien se acercaba, entrando en pánico entre en una de las puertas y me quede en silencio para escuchar que decía esta persona que pasaba. — ahora mismo no puedo, estoy yendo a mi oficina, me siento muy estresada como para prestar asunto en algo que no viene ni al caso, mira yo solo voy a colgar hablamos luego ¿está bien? – esa voz, era… ¡De la directora! Genial, justo a la persona que quería encontrar, pues siempre que estaba en su oficina, veía en una de las paredes una foto de ella sujetando la mano del alcalde, ella me contó que son muy buenos amigos, espero lo sigan siendo Como sea me retire del cuarto donde había entrado, al parecer era el de limpieza, no lo recordaba, sin perder más tiempo seguí a la directora hasta su oficina, pero allí se encontraba la secretaria en la puerta para poder ingresar donde ella, tenía que hacer algo con su secretaria, rábanos… ¿Qué puedo hacer? Recordando de inmediato lo que nos había dado esta mañana Sabrina busque en mi bolsillo y ahí estaban dardos con cinta amarilla y uno con una cinta negra. Ahora, ¿Cuál era el tranquilizante que te hacía dormir unas horas y cuál era el que te dejaba fuera de este mundo por un día? Vamos a ver, creo que el de unas horas era el n***o y el de un día el amarillo ¿verdad? No lo recuerdo muy bien, no estaba prestando mucha atención a lo que estaba hablando Sabrina. ¡Rábanos! Bueno, supongo que tendré que elegir al azar, no pienso que pase nada grave si se duerme por un día ¿cierto? Así que, tomando el dardo n***o, lo coloque en mi pequeña ballesta, se acopla bastante bien, espero que Sabrina haya reparado la falla de que se atascaba correctamente, apuntando a su hombro, dispare el dardo, pero este se desvió y salió por una ventana, la chica se asustó y levantándose se dio vuelta, yo totalmente asustado recargue la ballesta esta vez con un dardo amarillo y lo dispare en su espalda, esta vez dio en el blanco. Al parecer ahora la ballesta tiene que ser recalibrada la mira ¡Rábana sea! Sabrina, arreglaste un problema y uno nuevo aparece. Levantándome me acerque hasta la chica y esta cayó sin más en su asiento, yo retire el tranquilizante y poniéndolo en mi mochila, puse en la cara de la secretaria un periódico, para que nadie sospechara que esta dormida, o algo más. Entre a la oficina de la directora Williams, ella estaba en un archivero arreglando unas cuantas hojas, yo tragando saliva, me pregunté ¿Qué rábanos le digo? Es decir, se sorprenderá de inmediato y tal vez llame a la policía, diciendo que un demente ingreso a la escuela sin autorización, lo cual no está alejado de la verdad, pero no quiero hacer ningún mal, solo quiero hablar con ella así que la mejor manera para presentarme será — ¿Quién eres tú? – dijo la directora, mientras yo estaba pensando en cómo presentarme ¡genial! Me había visto antes de que pudiera decir palabra, estoy muerto, literalmente me sorprendió y creo que me quede en blanco. — te hice una pregunta, chico, ¿Quién eres y por qué estás en mi oficina? Dímelo, si no quieres que llame a la policía de inmediato – …
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