Los chicos mirándome confundidos… en especial Pamela… me miraron fijamente sin saber a qué me refería… Pamela atreviéndose a preguntar dijo… — espera… Jake ¿A qué te refieres exactamente? Es decir… ¿Cuáles niños? – yo pensé que lo sabían hacía qué brevemente les explique… — ¿no lo saben? – ellos negaron y yo continué… — hay chicos… los cuales viven en paz y armonía… lograron escapar de las garras de Abby y de la policía… viven ocultos… pero la información de este mapa… los planos… darán el lugar exacto donde se encuentran… así que no es conveniente que Abby sepa de esto… adicional apuesto que jamás ha visto estos planos… lo cual nos conviene y por mucho… - con entusiasmo miré a Pamela y le dije — escúchame… no puedes devolver estos planos… o al menos préstamelos se los daré alguien en quien confiar… podemos sacar a todos los chicos de aquí… liberarlos… -
Ella se quedó pensativa… y mirando a los otros dijo… — lo haría, pero Abby nos buscaría… y cuando nos encuentre habrá serios problemas… adicional, no es a mí a quien tienes que convencer… según escuche, Abby quiere poner en tu contra a todos los que estamos aquí… lo que paso en el comedor ayer no fue coincidencia… vi como retuvo a John y a sus amigos… dejando el tiempo suficiente para que tú vayas a sentarte allí… lo que paso ayer fue más como una advertencia de que si no le das lo que ella quiere la próxima vez dejaran que te masacren… - yo tragué saliva… no lo había visto de esa manera, pero ahora que lo dice… tiene razón… demonios… no es bueno, como sea agite mi cabeza
Mirándola le contesté — está bien… entonces ayúdame, ayudarlos… a todos… Abby tiene una fachada de buena persona y las autoridades no saben que aquí esclavizan a los pequeños… y creo que tengo un plan… pero primero ayúdame a poner a todos de mi lado para que podamos escapar de este lugar… ¿De acuerdo? – ella nuevamente miró a los otros… y estos entusiasmados… contestaron por ella… — tranquilo nosotros te ayudaremos, Pamela nos ayudará desde las sombras cuenta con nuestro apoyo… - dijo uno de ellos… eran tres para ser exactos… y cada uno se presentó después de ello… — bien, yo me llamo Patrick… y cuenta conmigo… llevamos meses tratando de salir de este lugar… - dijo con entusiasmo… mientras el siguiente también con una sonrisa… dijo… — sí, estamos hartos así que también cuenta conmigo… soy Robert… - y el último un tanto temeroso, se acomodó los lentes y dijo… — si… yo… yo también estoy dentro, soy… Alfred… -
Yo muy emocionado les respondí de vuelta… — ¡bien! Patrick, Robert y Alfred… cuento con su apoyo para convencer a todos… por lo pronto creo que tenemos que irnos… llevamos un buen rato aquí… Abby se molestará… - todos, incluida Pamela asintieron así que salimos de inmediato mientras yo me guarde los planos bien doblados en mis pantalones… se sentía incómodo, pero no quería que se me cayeran por accidente… así que volvimos al lugar donde estaban formados… y si, como lo supuse Abby nos esperaba allí… y estaba parada al frente de todos mientras decía unas palabras… los chicos se pusieron en su lugar y yo con Pamela al igual que ellos… empezamos a escuchar lo que esta decía… — así que, cualquiera que tenga información que se la haya compartido su compañero… Jake Marsh… - mirándome me señalo y dijo — ven… ven cariño… ponte alado mío… -
Yo trague saliva mientras en mi mente iba diciendo “rábanos” camine hasta el podio donde estaba Abby expectante con una sonrisa malévola… una vez me puse junto a ella… esta siguió con su macabro plan… — él es Jake Marsh… para quien no lo conozca… así que si alguien tiene información al respecto… que su compañero Jake les haya confiado… por cualquier razón… me la hacen saber y serán bien recompensados… ¿De acuerdo? – todos de inmediato pasaron sus miradas fijas hacia mí… y yo lo único que podía sentir es una gran sensación de que ya me hacía en los pantalones… tal vez necesitaba un cambio urgente…
Tras unos minutos fuimos hasta la bodega… o como le diría yo, cuarto de explotación infantil… cada chico y chica se sentaba en una máquina y confeccionaban peluches… otros se encargaban de las telas… otros cuantos del relleno de estos y por último estaban quienes los empaquetaban… Abby me llevo hasta donde estaban empaquetando a los peluches… cuando llegue hasta ese lugar varios chicos se veían afligidos, casados… somnolientos… — bien Jake… ayuda en esta área dependiendo de cómo es tu rendimiento te buscaremos un lugar que mejor te acomodes… por el momento… ¡Trabaja! – yo asentí con mi cabeza… y una chica se sentó a mi lado… — hola… soy Luisa… Abby me dijo que tendré que enseñarte a empaquetar correctamente… - yo asentí con mi cabeza… ella de inmediato me dio las reglas a seguir
Eran simples… revisar que el peluche este perfectamente hecho... colocarle la etiqueta de fabricación… y posterior a ello ponerlo en la caja con el sello de que era nuevo… nada del otro mundo… así que mientras lo iba haciendo Luisa me revisaba… que lo haga correctamente… ella cansada asentía con la cabeza… y dijo — bien… estaré alado tuyo mientras estés en esta área… si tienes preguntas dímelas por favor… no quiero que haya ningún error… ¿De acuerdo? – yo asentí y continuamos así… por unas horas... ella empezó hacerme la conversa… al parecer si está permitido… Abby no era tan cruel después de todo… — bien… Jake… ¿Qué paso con tus padres? – dijo mientras trabajaba… yo igual concentrado haciendo lo que me habían ordenado… le respondí brevemente… pues aún no estoy acostumbrado hablar con más personas… que Andy… mirándola de reojo… le dije… — pues… mamá murió… y papá bueno, él pasaba bebiendo… - ella me miro y suspiro… antes de decir unas palabras… — te entiendo… conmigo era algo parecido… papá y mamá murieron en un accidente… vivía con mi tía, pero esta… bueno, no me cuidaba apropiadamente… un día llegaron los de servicios infantiles… pues varios vecinos los llamaron… Abby estaba allí… me pinto un mundo tan alegre en este lugar que sin dudarlo… admití que todos los cargos eran reales… por desesperación… de querer un hogar nuevamente… fui engañada y termine en este lugar… de haber sabido a donde vendría… bueno, prefería que mi tía me siga maltratando… al menos ella no era tan dura como Abby… -
Yo la miré desconcertado… no es la única… apuesto que todos fuimos engañados por las dulces palabras de Abby, al inicio te inspira tanta confianza que es difícil no querer tener un hogar nuevamente… asintiendo mi cabeza… mire al peluche que tenía en mis manos… era igual a uno que tenía hace tiempo… en ese momento… era tan feliz… mirándolo volví aquellos momentos donde todo era más simple… (recordando el momento) — Jake… cariño… feliz cumpleaños… ten tu obsequio… - dijo mi madre después de que había soplado las velas… claro… fue en mi cumpleaños cuando tuve un peluche igual a este… era un elefante… adoraba a los elefantes… así que muy agradecido y contento le respondí… — ¡gracias mami! Me gusta mucho… ¡Mira papi! Tengo un elefante… - los dos me vieron con ternura y sonrientes asintieron con la cabeza… — disfrútalo hijo… sabemos cómo te gustan los elefantes así que esperamos que te diviertas mucho con él… cuídalo como si fuera parte de ti campeón… - dijo mi padre con una gran sonrisa… lo había olvidado… él sonreía antes de todo...
Suspiré… y volví a la realidad… ese sentimiento de hogar… ese sentimiento de pertenecer a un lugar… hace un nudo en tu pecho y te hace sentir vacío… y viendo a Luisa… Pamela… los chicos escapistas, Patrick, Robert y Alfred… todos… todos los que están aquí… apuesto que se sienten igual… ¡Claro! Como no lo pensé antes… convenceré a todos de la misma manera en la que lo hizo Abby… mire a Luisa entusiasmado… mientras está con desdén hacia su trabajo… y con una sonrisa le dije… — él… ¿Y si todavía pudiéramos tener ese sentimiento de un hogar? – ella mirándome confundida pregunto — ¿a qué te refieres? – yo sonriente continúe… sabía que funcionaria… solo debo convencerla… — digo, que todavía podemos tener un hogar… una familia… un lugar en el mundo al cual podamos pertenecer sin miedo a que nos dañen… sin miedo de nada… libres… - ella riéndose pregunto… — jaja claro… si existiera ese lugar… créeme que me iría cuanto antes… - y yo muy seriamente la miré a los ojos y acercándome… le dije… — entonces vámonos… y seamos libres… - ella se sonrojó y se puso nerviosa por alguna extraña razón… tal vez le incomoda que las personas se acerquen mucho… así que me aleje un poco y mire hacia otro lado…
Tras ello pasaron varios minutos antes de recibir siquiera una pequeña respuesta… — si… - dijo muy en voz baja… casi sin poder escucharla… yo confundido le pregunté… — ¿Perdón que? – ella sonrojada… me dijo… — si… quisiera… - se veía muy tierna, ahora tengo que pensar bien el plan… si le digo que tengo que llevar a todos… puede pasar una de dos cosas… que acepte o que a su vez… no se convenza de la idea y se eche para atrás… vamos… piensa que más puedo hacer para que acepte en un cien por ciento… tal vez si le digo que la puedo sacar… solo a ella… preguntara si nos pueden acompañar amigas o amigos suyos… y estos a su vez querrán sacar a más personas… y se esparcirá el rumor cuál gripe en épocas de invierno… sería un buen plan… pero… las complicaciones serian… que los rumores llegaran hasta Abby y esta descubriera todo… sería un gran lío… vamos Jake… piensa, piensa...
Creo que por el momento le deberá bastar con… — tengo alguien afuera… antes de venir a este lugar conocí a un gran compañero… él nos ayudará confía en mí… - ella de inmediato puso una gran sonrisa… no pregunto nada más… lo cual era algo bueno, las únicas palabras que salieron de su boca fueron… — ¡muchas gracias! – con una gran mirada tierna… me abrazo… y yo que no estoy tan acostumbrado a los abrazos… se me erizo la piel tal puerco espín… un poco avergonzado… le dije… — tranquila… por lo pronto sigamos en nuestro trabajo… - ella asintió y con una sonrisa que irradiaba… empezó a empaquetar muy deprisa… creo que lo que dicen de estar emocionado… te vuelve más productivo…
Así que sonriente yo también continué haciendo mis labores… pasaron más horas y sonó un timbre… creo que este indica la hora de la comida… ¿Qué hora será? Pamela me lo dijo… Y… no lo recuerdo… pero recuerdo la hora en la que casi me mata el bravucón ayer… el reloj marcaba exactamente las tres con cuarto de la tarde… entonces… supongo que son las tres… todos empezaron a salir en dirección al comedor… cuando llegamos allí, de nuevo me senté en solitario en la mesa donde no había nadie… solitaria… y fría… ¡ya que aquí no llega el sol! Como sea... tras unos segundos de haberme sentado Luisa se sentó junto a mí… — puedo… ¿Sentarme aquí? – pregunto un poco nerviosa… yo asentí mi cabeza de inmediato… no había tenido una amiga… o un amigo que me acompañara en la cafetería… Andy, pero él no cuenta no estuve con él en la escuela… se siente raro… tengo compañía de nuevo… y creo que ahora empiezo a apreciar mi soledad… como sea tener amigos se siente un reconfortante… antes de dar mi primera cucharada de la sopa que nos sirvieron… llegaron tres personas más…
Eran los chicos que estaban encerrados temprano… Patrick, Robert y Alfred… — ¿podemos sentarnos? – pregunto Patrick… yo sonriente le dije que si… bueno pasar de no tener a nadie con quien hablar… a tener varias personas cerca… es un gran cambio… felices empezamos a comer… mientras note dos miradas que nos observaban desde la lejanía… una de ellas era Pamela… la cual nos miraba preocupada… entiendo el por qué… si yo fuera el responsable de que todos los que están aquí presentes escaparan… estaría más que nervioso… y la segunda… era Abby… indiferente… me observaba de reojo… una vez finalizo la hora de la comida todos se apresuraron a salir… y antes de que yo salga… Abby me interceptó… todos los que estaban conmigo al mirar eso siguieron sus caminos asustados… todos en dirección a la especie de granero… o zona de esclavitud… llamémosla… “Zona E” si… suena bien…
Abby comenzó hablar — veo que ya tienes amiguitos… me alegro mucho por ti… Jake… - yo asentí con mi cabeza y traté de seguir mi camino, pero esta dijo algo que me hizo detener por completo… — sabes… la foto de tu madre… aún sigue en mi oficina… pero no creo que sea por mucho tiempo… tal vez en dos días desaparezca como arte de magia… no lo sé… tal vez lo haga… tal vez no… todo depende de ti pequeño… - yo regresé a verla… y esta mordía una manzana mientras sonreía… como si fuera una bruja… macabra, ¡mald…! Malvaviscos, que no maldigo… le prometí a mamá que no lo haría al menos… como sea, lo había olvidado… solo tengo hasta el día de mañana para darle la ubicación de la guarida… así que suspirando… me aguante las ganas… y le conteste… — no… no tengo nada que decir… - ella volteó sus ojos y caminando hacia su oficina dijo… — eres un chico listo Jake… si no me das información para mañana… olvídate de tu madre… - yo apreté mis puños con toda mi fuerza…
Y lo único que pude pensar fue… “¡RÁBANOS!” perdón mamá tendrás que esperar… solo un día más… solo hasta mañana… prometo que saldré de este lugar… y saldré contigo… ¡Lo prometo!
…