Galletas con Chocolate

2526 Palabras
Luego de pasar unos segundos en silencio… lo único que puedo decir… es que sin darme cuenta me quede dormido de inmediato… al abrir mis ojos ya era nuevamente de día… me senté de inmediato y me di cuenta de que Andy todavía estaba dormido… mientras que Pelusa yacía junto a él, como sea frotándome mis ojos… mire la caverna… seguía sin creerlo… era increíble el lugar donde estaba… y no había ninguna cámara para capturar la belleza de todo esto… es decir, realmente parece salido de un ensueño… con una sonrisa me apresure a salir de la caverna por el lado de la cascada… mirando el agua de inmediato me dieron ganas de lanzarme a toda velocidad… pero con la misma velocidad con las que me dieron ganas… se me fueron… a esta hora de la mañana el agua debe estar más que fría, paralizada…   Así que regrese al interior de la caverna y sacándome la ropa entre al oasis con agua caliente en esta sí que puedo confiar… así que relajándome como si se tratara de una tina… mire hacia el cielo… y una sola pregunta se me vino a la mente… “¿Qué estoy haciendo?” es decir… han pasado tantas cosas… y no lo sé, hasta hace unos días tan solo era un chico que asistía a la escuela… y tenía un pasado malo… pero ¿Quién no lo tiene? Como sea… tras dar un suspiro… me sumergí bajo el agua y tras aguantar unos segundos la respiración volví a flote…   Mientras quitaba el exceso de agua de mi cabeza… una voz me grito… — con que hoy si te levantaste temprano ¿no? – mire de quien se trataba de inmediato… era Andy… este con una sonrisa sostenía una toalla en su mano extendiéndomela… — gracias… - dije un poco nervioso… después de todo aún no estoy acostumbrado a tener compañía… tan temprano… bueno en general… a tener compañía… — ¿Qué haremos hoy? – dije mientras salía del agua y me comenzaba a secar… él con una sonrisa… me miro y contesto… — hoy… bueno yo tengo que recolectar más cosas para hacer tu lugar de descanso… al menos de que quieras seguir durmiendo entre telas… - yo un poco avergonzado respondí que no… sin embargo, de inmediato le dije — claro que no… pero ¿no se supone que lo haríamos los dos? Es decir… no quiero que termines haciendo algo que debo hacer yo… - el sonriente contesto — no te preocupes… tú tienes que ir a solucionar el radio… ¿Lo olvidas? –   Dijo mientras iba a recoger su mochila… yo por mientras recordé en lo que me había comprometido… rábanos… lo había olvidado por completo… como sea, debería apresurarme… supongo que Sabrina debe estar esperando mi ayuda… — entonces… ¡Eso haré! Pero… ¿Seguro que no será mucha molestia que lo hagas tú solo? – pregunte aún un poco avergonzado él riendo contesto de vuelta… — tranquilo solo traeré lo necesario… tú serás quien lo haga… mejor dime… ¿Cómo quieres que sea tu cama? – yo pensativo… pensé de inmediato en un sofá puff — quisiera un puff… enorme… ¿Lo podríamos conseguir? – él se quedó pensando por unos segundos… — ¿te refieres a los sofás en forma de bola? Quieres uno grande supongo… - yo sonriente asentí con la cabeza… él con un gesto amistoso acepto… — claro… lo puedo conseguir, pero tendrás que ayudarme a traerlo… por lo que te esperaré en la casa abandonada… a las cuatro… ¿Está bien? – yo asentí con mi cabeza en señal de que si…   Tras aceptar, el sonriente dijo… — bueno… es hora de comer… vamos por el desayuno… ¿Qué dices? – yo acepte de inmediato… tras estar en el agua me suele dar un hambre voraz… mirando a Pelusa, lo empecé acariciar y le dije — ¿supongo que tú también quieres desayunar? Jaja – este ladro emocionado mientras movía su cola… jamás me dejara de sorprender la astucia de este perro… Andy entre carcajadas pregunto… — jaja bien… ¿Esta vez estás seguro de lo que quieres comer? – yo sonrojado… le respondí que si… — ¿qué comerás tú? – pregunte… para más o menos tener una cierta noción de que podría pedir… él poniendo una cara de duda y mirando al techo… se quedó pensando por unos instantes… — ¡ya sé! Hoy comeré galletas de la señora Turner… - yo extrañado lo miré confundido… Él solo sonrió y dijo… — ya los verás… ven… ¡Sígueme! –   Así que los dos nos apresuramos a salir… y Pelusa tras nosotros… fuimos a paso veloz, saliendo del bosque pasamos por la escuela discretamente con la carreta de juguete… pasado unas cuantas horas caminando habíamos llegado a nuestro destino… — bien… aquí es… - dijo mientras se parió frente a una casa… yo todavía más confundido… mire a la casa… esta era una normal… no parecía abandonada… o mucho menos que la estuvieran desocupando… así que si supongo que no se trata de algún escondite de los chicos… Andy se acercó a la puerta y tocando el timbre dijo — ¡señora Turner! ¡Soy Andy! – bueno… la conoce… espero, porque si es como su “amigo” del desguace estaremos en problemas… tras esperar unos breves instantes salió de la casa una señora totalmente agradable y muy tierna… esta se encontraba en la tercera edad más de sesenta años si debe tener… — ¡oh! Andy… que agradable sorpresa… pasa hijo… veo que viniste con un amiguito, él también puede pasar… entren por favor… está empezando hacer un poco de frío… - Andy haciéndome una seña de que entre…   Mientras yo solo lo veía un poco confundido… ¿Quién es esta señora? ¿Es de fiar? Y ¿Cómo conoce a Andy? Todo esto es extraño… al entrar nos sentamos en una mesa… mientras ella preguntó — supondré que todavía no comen ¿cierto? Tranquilos, ahora mismo les sirvo algo… - yo lo único que pude responder fue… — gra… gracias… - mientras mire a Andy el cual se encontraba de lo más tranquilo… y Pelusa el cual como que si estuviera en su hogar se había quedado recostado en la alfombra… hasta que la señora desde la cocina le grito — ¡Pelusa! Ven tu comida está servida… - este se levantó de inmediato y fue corriendo a toda velocidad… Andy me miro sonriente y yo muy confundido le pregunté… — ¡ey! ¿Quién es ella? – susurrando obviamente… el solo hecho una carcajada… y guiñándome un ojo contesto… — ella es la señora Turner, ¿recuerdas que hay personas que nos quieren ayudar? Ella… es una de esas personas… tranquila, es de confiar… -   Yo un poco más tranquilo asentí con mi cabeza… supongo que entiendo como funciona… como sea, la señora llego tras unos instantes con un plato lleno de galletas y con dos vasos de chocolate caliente… — sírvanse chicos… Andy hace mucho que no me visitabas… dime hijo, ¿te encuentras bien? – el mientras empezaba a tomar varias galletas contesto con la boca llena… yo avergonzado lo regañe… — ¡no respondas con la boca llena! – él se puso rojo de inmediato y tomando un bocado de chocolate le respondió de nuevo… — lo lamento, he estado ocupado, señora Turner… - ella con una sonrisa lo miro y a mi también de pies a cabeza… — sírvete cariño… hay muchas galletas no te preocupes… - yo un poco nervioso asentí con la cabeza y nuevamente agradecí antes de tomar una galleta… tratando de comer despacio… tomé una y le di un mordisco… mientras Andy dijo al aire — ¡dios son tan ricas! – yo confundido no entendía él ¿Por qué?   Como sea… la mordida entro a mi boca… y de inmediato experimente una sensación de hogar… no sé cómo explicarlo, pero la galleta sabia a recuerdos… la galleta tenía el sabor más delicioso que había probado en años… se parecían a las de mamá… así que impactado por su sabor… mire lo que había mordido y la galleta era normal… con chispas de chocolate… así que extasiado por su sabor empecé a tomar varias y a comer muy rápidamente como si la vida se me fuera en ellas… era un sabor tan preciado… tan único, tan especial… desearía tenerlo en mi boca por siempre… y junto al chocolate era una combinación perfecta… — cariño… a ti no te he visto antes… ¿Eres nuevo? – yo respondiendo con la boca llena traté de decir que si… hasta que Andy interrumpiéndome me dijo — ¡ey! Ten modales Jake… no hables con la boca llena…. – yo de inmediato casi me empiezo atorar con la comida… por suerte tomé más chocolate… y se me paso… así que al igual como estuvo Andy antes, me puse colorado de la vergüenza… — lo… lo lamento, es un sabor que no había probado hace mucho… y respecto a lo que pregunto señora Turner… si hace dos días… que bueno… estoy con Andy… -   Ella viéndome con preocupación… me dijo… — tranquilo te entiendo cariño… pero estas en buenas manos… Andy es muy bueno cuidándose… y un poco de compañía no le vendría mal… y de igual forma… si necesitas algo… galletas por ejemplo puedes venir cuando quieras… ustedes niños son la única compañía que me queda… en esta edad solo ustedes recuerdan que existo… - eso sonó tan tierno… y a la vez, tan triste… lo lamento por esta pobre anciana… realmente se hace resaltar su hospitalidad… así que con una sonrisa asentí mi cabeza y le dije — no se preocupe señora… usted también cuenta con nuestro apoyo… y el de Pelusa… - Andy asintió con la cabeza y Pelusa nos acompañó con un ladrido… tras ello todos reímos… y pasamos el rato, escuchamos unas cuantas historias de la abuela… y comimos más galletas con chocolate caliente… tras una hora… de inmediato recordé mi compromiso con Sabrina así que no podía quedarme más tiempo… así quisiera…   Tomando unas galletas para el camino procedí a despedirme… — Andy… ¿No vienes? – pregunté con prisa… él respondió de vuelta… — tranquilo, ve yo me quedaré con la señora Turner aún no acabo mi chocolate y de igual forma nuestros caminos se separan… si puedes llegar hasta la central solo ¿cierto? – yo asentí mi cabeza en señal de que si… entonces me despedí de Andy y Pelusa… al final en la puerta de la señora Turner… — muchas gracias por las galletas, señora… estuvieron exquisitas… - dije mientras termine despidiéndome con un abrazo… ella sonriente me dijo — espero vengas seguido… aquí estaré todos los días… cuídate cariño y ve con cuidado… esos policías son un problema… -   Asentí confiado y me marche de inmediato… pase por varias calles y esquivando varios policías hasta llegar a la central… una vez allí entre por la misma entrada que me indico Andy y llegue hasta la puerta extraña que se abría al revés… tocando… salieron los mismos ojos y dijo… — ¿Qué quieres? – yo respondí… — vengo ayudar a Sabrina… en reparar algo… - él me quedo mirando… por varios segundos sin decir palabra y cerro la puerta… yo esperando una respuesta… o que me habrá la misma… me quede allí parado… así que insistente toque nuevamente la puerta… — ¡ey! Ábreme tengo prisa… - él solo me miro con sus ojos y pregunto de nuevo… — ¿Qué quieres? – yo volviéndole a explicar “vengo ayudar a Sabrina” cerro la r*****a de nuevo… ¡Rábanos! ¡Déjame entrar! Pensé un poco molesto… así que tocando por tercera vez la puerta…   Sus ojos se volvieron a mostrar y pregunto nuevamente… — ¿Qué quieres? – yo confundido le respondí un poco alterado… — ¡ya te dije! Ahora… déjame entrar… - él se quedó mirando e iba a cerrar la r*****a de nuevo… y yo le grité… — ¡oye! Déjame entrar, vine aquí ayer… ¡Tienes que dejarme entrar! – nuevamente solo me quedo observando y sin pensar tanto cerro de nuevo la r*****a… yo ya un poco desquiciado… me puse a pensar ¿qué era diferente? Es decir… únicamente me faltaría Andy… y que diría él… de inmediato recordé que al momento que el chico le pregunto lo mismo, este respondió unas palabras “viva el gato n***o” ¡eso es! Es una contraseña… ¿Acaso fui tan tonto? Rábanos… tocando de nuevo la puerta los ojos salieron y mirándome pregunto… — ¿Qué quieres? – yo con una sonrisa lo mire y dije… — viva el gato n***o… - él se quedó mirándome y cerro la puerta… tras unos segundos se abrió nuevamente de forma extraña como lo explique antes… conociendo este diseño apuesto todo a que se le ocurrió a Sabrina…   Al entrar el chico que estaba tras la puerta, la cerró y se colocó audífonos mientras leía una historieta… para ser una guarida del progreso… no parecen progresar mucho… rey mientras dije ese chiste en mi mente… empecé avanzar por el pasillo hasta llegar a la puerta donde estaba la guarida… una vez la abrí estaban todos trabajando… varios modificando arcos poniéndoles resortes… o engranajes… creo que intentaban hacer una ballesta… eso… ¿No es un poco peligroso? Pensé dentro de mí… mientras caminaba un pequeño grito — ¡ey! Es el niño de ayer… el que nos ayudó a llegar aquí… - de inmediato en un parpadeo se llenó mi alrededor de pequeñines sonrientes… — ¡eres tú! Gracias, niño – dijo una niña pequeña… mientras los otros también empezaron agradecer… — Jake… que agradable sorpresa me preguntaba a qué hora vendrías… - dijo una voz desde las sombras… mientras se acercaba era Diana… yo avergonzado le respondí… — si… lo lamento… Andy me entretuvo un poco… - ella riéndose contesto… — tranquilo… es la naturaleza de él… como sea... espero puedan arreglar esa radio… -   Yo asentí con mi cabeza y pregunté… — ¿Dónde se encuentra Sabrina? – Diana un poco preocupada miro en dirección al laboratorio… y dijo… — no ha dormido toda la noche… espero se encuentre bien… por favor… traten de resolver eso pronto… será de gran ayuda, escuche que esta mañana casi atrapan a un chico de la guarida de “el zorro rojo” pero logro escaparse de las manos de ellos… está lastimado… Alan lo estaba tratando… parecía grave…, ya que los policías fueron muy bruscos con él… y parece que hay noticias de la cabaña en el bosque Christine debe contarme los detalles… - yo asentí con mi cabeza y le respondí… — déjamelo en mis manos… pronto lo resolveremos… y con respecto a la cabaña… cuando sepas algo, avísame quiero estar al tanto de lo que se pueda hacer y como yo pueda ayudar… - ella sonrió y asintió con su cabeza… yo por mientras me dirige hasta el laboratorio de Sabrina… “Debo lograrlo, lo haré” …
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