Había seis caballos, incluida Rose, en la parte trasera del camión de caballos. Ella estaba en la cabina con Tom y Luke, pegada a la ventanilla, mordiéndose las uñas nerviosamente. Hizo una mueca de dolor cuando se arrancó una uña y cuando se la sacó de la boca estaba cubierta de sangre. Luke le cogió la mano y la sostuvo firmemente entre las suyas. "Estará bien", le aseguró. "Sabemos lo rápida que es. Deja de preocuparte". Ella le dedicó una sonrisa casi al borde de las lágrimas y él le soltó los dedos, apoyando la mano ligeramente en su muslo, luego le dio unas suaves palmaditas y sonrió. "Todo saldrá bien", repitió. Necesitó todas sus habilidades para mantener a Rose tranquila antes de la carrera. La potra estaba nerviosa: toda la gente, todos los caballos, la emoción... el ambiente e

