Ewan y Nancy se miraron. Pensaron que Shirley aún dormía y decidieron contestar la llamada por ella. Al final, Shirley se levantó en silencio y cogió el teléfono con calma. —Hola, sí, soy Shirley. Bennett es mi hijo. ¿Tiene noticias de él? Tras una conversación, Shirley asintió. —De acuerdo, enseguida voy. El bello rostro de Shirley permaneció tranquilo e inexpresivo todo el tiempo. Pero Ewan y Nancy se emocionaron mucho. —Shirley, ¿es la policía? ¿Han encontrado a Bennett? —preguntó Nancy con los ojos brillantes. —La policía solo ha dicho que han cogido a la persona que secuestró a Bennett. Solo sabremos cuál es la situación concreta cuando lleguemos allí —dijo Shirley en voz baja. Se estiró y luego se dirigió al guardarropa como si nada hubiera pasado, eligiendo el vestido para h

