Capitulo 13

1319 Palabras
Lunes por la mañana. Si digo que estoy tranquila, mentiría, la verdad estoy aterrada por trabajar en un lugar como este, bajo presión y exigencias de ese tipo, sin siquiera haber ido a la universidad. Ok,ok Calmada. Trato de caminar lo mas segura que puedo entre la mirada de las personas que entran y salen del edificio. Para ser una agencia de publicidad es muy grande y moderno este lugar. Atraigo las miradas masculinas como un imán, gracias a mi traje de falda color gris oscuro que, no es por presumir, pero me veo de infarto. Para algo tenía que servir Channel. Mi cabello dorado recogido en una coleta alta y un maquillaje discreto suman mi atuendo. -Buenos días, cariño ¿Se te perdió tu Mami? - una chica me habla como si fuera una niña perdida. La miro furiosa. La muy estirada rubia me mira desde sus dos metros de altura, como si yo fuera un incepto en el piso. La ignoro por completo dirigiendo la mirada a la castaña que se encuentra tras el escritorio. -Buenos días, tengo una cita con Nelson Black. - le hablo a la chica. -Su nombre... - habla amable. -Sky Morgan. Teclea un par de cosas, hasta que asiente con una sonrisa en sus labios. -Por el ascensor de la izquierda, planta 12 - anuncia. Le dedico una sonrisa simple y me voy hacia donde indicó. -¿Desde cuando esto es una guardería? - alcanzo a escuchar la voz de la jirafa de hace rato. Ruedo los ojos aguantando las ganas de voltearme y partirle la nariz plástica que tiene. Las puertas del ascensor se abren en el piso 12, que esta completamente vacío, a excepción de una chica pelinegra de rasgos latinos que se encuentra tras el escritorio. -Buenos días, señorita Morgan - saluda - El Señor Black la espera - señala la puerta al final del pasillo - ¿Desea algo de tomar? -No, muchas gracias - sonrio. Entro a la oficina sin tocar, encontrando al Sr.Músculos parado de espaldas frente al ventanal, que ocupa toda la pared. Trae puesto su traje formal, que le da ese aire de hombre serio y maduro. ¡Por Dios! Es tan sexy. Me muerdo el labio deleitandome la mirada con su trasero. -Hermosa vista - hablo para llamar su atención. Se gira casi en cámara lenta, dejandome babeando cuando miro que no trae corbata y los primeros botones de su camisa están desabrochados. -Buenos días, Pollita - sonríe de lado. No se que me pasa, me encanta que me diga de esa forma. Se acerca a donde estoy para tomarme ambas mejillas y besarme. -Ahora si son buenos - murmuro con voz ronca. -Tenemos cinco minutos - Susurra en mi oído sacandome un jadeo involuntario. -Hagámoslo eternos - susurro. Tomo su camisa para acercarlo mas a mi, por lo que reacciona llevando sus manos a mi trasero para que rodee su cadera con mis piernas, dandome un delicioso roce de nuestros genitales. -¡Dios! Ya extrañaba besarte - jadea en mis labios. Siento la dura pared en mi espalda y su creciente erección en mi entrepierna. Sus besos dejan mis labios hinchados, bajan por mi cuello mientras sus manos acarician mis muslos, abriendose paso entre mi falda. -Me alegro de que traigas falda - sisea - tienes que ponertelas mas seguido. Me dejo llevar por sus caricias, me muero por que me tome aqui mismo en su oficina; esa es la principal función de esta falda. Me lleva caminando hasta un sofá cercano, sentándose conmigo en su regaso. Me restriego sobre su bragueta, sin poder evitar gemir por la deliciosa sensación. Jala mi cabello para que alce mi cuello y obtener mas acceso para dejar besos húmedos sobre éste. Unos pequeños toques en la puerta nos hace volver a la realidad, suelto un suspiro largo antes de levantarme para acomodar mi ropa y cabello. Nelson hace lo mismo, yendo a su escritorio, imagino que para ocultar su gigantesca erección. Los toques en la puerta se vuelven a hacer presentes. -Adelante- grita serio. Me encuentro sentada en una de las sillas frente al escritorio, asi que volteo a mirar quien entró con esos ruidosos tacones. La jirafa de silicona de hace un rato camina contoneando de forma exagerada sus caderas y moviendo su cabello, con unos documentos en las manos y una sonrisa amplia en el rostro. -Buenos días, Señor Black - saluda animada - Y tu - me mira mal. -Buenos días, Susan. Ella es la Señorita Morgan - me señala - la nueva jefa del departamento de audio. Abro los ojos sorprendida. ¿Que dijo? ¿Jefa de que? Oh, no, no... yo no seré jefa de nada. -Mucho gusto - dice entre dientes. No le respondo, solo me dedico a mirar a Nelson interrogante. Creo que debía haberme comentado esto antes de decirlo. -Susan es la jefa del piso Multimedia. -O sea, soy tu jefa - dice la jirafa con aire de suficiencia. Esto no me gusta para nada. Tener a la jirafa plástica de jefa es algo que no creo soportar. -¿Podemos hablar? - me dirijo a Nelson. -Claro - me mira confundido. - Susan, ¿venías por algo importante? -Si, pero es algo que debemos hablar a solas- me mira con odio. ¿y a esta que le hice? -Bueno tendrá que esperar - le indica la puerta. Asiente con una falsa sonrisa y se va en dirección a la puerta, contoneandose como cuando entró. -¿No me dijiste que solo a haría música para comerciales? - pregunto histérica. Sonrie levantandose de su asiento para llegar hasta mi y tocarme la mejilla con delicadeza. -Es lo que harás. Solo que dirigirás a otras personas también - lo dice como si fuera algo simple. -Yo no se dirigir a nadie - exclamo molesta - Ni siquiera pude dirigir a mi grupo de exploradoras. Ríe tomándome de las manos, me levanta hasta sentarme en el escritorio y se mete entre mis piernas. -Lo harás bien - deja un beso en mis labios. - Solo se tu misma. No te lo hubiera propuesto si no creyera que lo harás. -¿Y si nadie me escucha? -Pues los despido- se encoge de hombros. Se que es una broma, pero por alguna razón me da seguridad. Vuelvo a besarlo apasionadamente, jugando con su lengua, sacandole pequeños gemidos varoniles. -Vas a matarme - jadea. Sonrio apartandolo de mi para poder bajarme del escritorio. -Ven, te enseñaré el lugar - me toma de la mano hasta llegar a la puerta. Camino a su lado durante todo el recorrido, pero sin tocarnos de ninguna forma. Me explica la función de cada piso, cada departamento hasta llegar a mi lugar de trabajo. -Señores, ella es la Señorita Morgan. - le habla al personal - Es la nueva jefa de departamento de audio. Tratenla bien, ella está aqui porque sabe lo que hace. Espero no tener quejas. - comunica serio. Mentiroso, yo no tengo ni puta idea de lo que hay que hacer. Todos asienten, uno por uno se presentan con una sonrisa. Me alegra saber que la mayoría son hombres, jóvenes para ser precisa. -Bueno, te dejo en tu área - susurra para que solo yo lo oiga - Lo harás bien, pollita. Se va por el ascensor, dejándome en la boca del lobo. Cada quien vuelve al trabajo, excepto una chica pelinegra que se acerca hasta mi. -Mucho gusto, yo seré su asistente personal/secretaria - sonríe amable - mi nombre es Isabel Collins. - estrecha su mano. Wow, tengo una secretaria. -Mucho gusto - tomo la mano que me ofrece. Lo bueno de tener secretaria es que me puso al tanto de todo. Mis deberes, así como la función de cada quien y en qué me ayudarían. Supongo que después de todo esto no será tan malo.
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