*Nelson*
Por primera vez desde que llegué a los Ángeles, me encuentro buscando un bar donde me esperan mis amigos. Hace años que no los veía, por eso no decliné la invitación.
-¿Ya te ubicaste? - preguntan en el altavoz del auto.
Tengo la llamada de Diego en altavoz, ya que no logro dar con el bar.
-¿Estas seguro que es esta calle? - miro por todas partes, pero la multitud no me deja mirar bien.
-El GPS no miente, Black. - dice en tono burlon.
La calle esta repleta de jóvenes ebrios y autos estacionados. La multitud se aglomera justo en medio de la calle, impidiendo que el trafico avance.
-¿Que habrá pasado? - trato de ver desde mi auto.
-¿Que pasa? - preguntan en el altavoz.
-Creo que una pelea de ebrios - digo sin importancia.
Tarda unos segundos en responder, ya el sonido de la pelea se escucha en mi auto, junto con las sirenas de la Policía.
-Si, Hombre. Son un par de Bombones, peleando. - informa animadamente. -Estacionate y ven a ver. El bar está aqui mismo.
-No voy a ver una...
-¡Tu tumbaste mi moto! - se escucha claramente esa vocecita altanera que conozco bien.
Corto la llamada, me estaciono donde puedo y bajo rapidamente del auto, justo a tiempo para verla hablar con su novio a traves del cristal de la patrulla.
Está con el cabello enmarañado, la cara roja, pero co una sonrisa en sus labios.
-Estaré bien, llevate a Betsi a un mecánico para que mi padre no la vea así - logro escucharla.
¿Enserio? Está metida en un gran lío y aun así se preocupa mas por su motocicleta.
-¡Oye, Black! - gritan a mi espalda.
No le respondo y miro marchar a la patrulla.
-Menuda pelea - se rie - Todo por una moto caida.
Mi corazón se acelera.
-¿Se cayó de la motocicleta? - pregunto alarmado.
-No. Si estaba estacionada, creo. - explica - la otra chica fue quien la tumbó - ríe - Esa se llevó la peor parte, tenía la nariz rota.
Sonrío involuntariamente. Me la imagino encima de la chica mientras la golpea, me encanta que sea tan pasional e intensa.
Esperen ¿Acabo de decir que me encanta?
-Diego, se me presentó una emergencia. Los tragos tendrán que esperar. - toco su hombro antes de salir disparado hacia mi camioneta.
Acelero por las calles de los Ángeles, hasta llegar a la comisaría.
-Buenas noches. Vine a buscar a Sky Morgan. - explico a la recepcionista.
-Hable con el comandante James - señala la oficina.
Asiento y me dirijo hacia donde me indicaron. Esto tardará poco.
-Victor, ¿Como estas? - saludo a mi amigo al llegar a su oficina.
Se sorprende cuando entro, pero dibuja una sonrisa sincera en el rostro. Somos amigos desde hace muchos años.
-Nell - me extiende su mano. -¡Que sorpresa verte por aquí!
-Ni tan sorpresa. - sonrío de lado - vine a sacar a alguien.
Me mira confundido.
-Una amiga que acaban de traer, Sky Morgan. - explico.
Pasa la mano por su barbilla, pensando.
-¿La de la pelea de ebrias? - pregunta sonriendo - Creo que no se va a poder... le rompió la nariz a una chica.
Suspiro frustrado.
-Ya lo sé. Pero pagaré su fianza - murmuro - Y le pagaré los daños a la chica.
-¿Es tu nueva conquista o...
-No - respondo a la defensiva.
Me mira con los ojos entrecerrados. Ni siquiera yo se si estoy mintiendo.
-Bien. Mandaré a traerla - comunica.
Dejo salir el aire de mis pulmones, al tiempo que Victor se levanta de su escritorio.
Pasan unos segundos antes de que la vea. Tiene el cabello ya recogido en un moño alto, el maquillaje corrido,se le nota en cansancio en la mirada, pero se ve jodidamente hermosa.
Estoy seguro de que ésta noche no podré dormir, solo por pensar en ella.
**********
El estrés de la oficina, sumado a una parlanchina Erika paseandose por todas partes, dejando de hablar apenas lo suficiente para respirar; hacen que mi dolor de cabeza vaya en aumento, a la par con mi mal humor.
No dormí en toda la noche. Soñé con esa preciosa rubia de ojos azules. Aunque me niego a engañar a mi esposa, no puedo dejar de pesar en Sky.
-Señor - habla Jess, mi secretaria asomandose en la puerta.
-Estamos ocupados - escupe Erika de mal humor.
La miro con odio, a lo que ella responde frunciendo el ceño. Hace mas de una hora que llegó histérica por un problema con la sesión de fotos que se hiso en Nueva York hace días.
Hago una seña a Jess para que termine de pasar, lo cual hace de forma tímida, evitando la mirada asesina de parte de Erika.
-Traje los currículum de productores musicales. Lo necesitamos con urgencia para el nuevo comercial de Channel. - extiende un montón de documentos.
Miro de reojo los documetos, son los currículum de productores musicales. Tan solo ver la palabra en los papeles, se me viene a la mente la rebelde rubia de ojos azules, que se ha adueñado de mis sueños.
Desde que la vi por primera vez, su mirada, que se hacía mas oscura a medida que escaneaba con descaro mi cuerpo, se tatuó en mis pensamientos sin pedir permiso. Hermosas curvas, piel de porcelana y cabellos dorados, todo eso es solo adorno, su verdadera belleza es la forma con que se expresa; totalmente perfecta, autentica y original.
-Señor Black... - la voz de jess me regresa a la realidad.
-Descartalos a todos. Ya he contratado a alguien - retiro los papeles de mi vista.
Recibo la mirada de sorpresa por parte de ambas mujeres en mi oficina.
-Lo lamento, no había sido informada. - recoge los documentos de mi escritorio.
-Mañana te haré llegar la información para que la coloques en el sistema y comiencen a trabajar. - explico.
Asiente con la cabeza. Revisa su tablet para informarme sobre mi agenda del día.
-Tiene una reunión con los de fotografía en 5 minutos. - informa.
Miro mi reloj, ya son mas de las 10:00am. Voy a aprovechar el día.
-Cancelala, tengo que llevar a mi esposa al aeropuerto.
La chica asiente y se marcha.
-¿No te estabas refiriendo a la insolente de la vecina? - pregunta Erika arreglandose el maquillaje.
Yo solo acomodo los documentos que estan en mi escritorio para poder irnos.
-¿Cual es el problema? - hablo sin mirarla.
-No se lo merece. - escupe. - Es una insolente, salvaje, grosera...
-¡Ya! - exploto.
Me mira asombrada por la forma que le grité.
Suspiro pelliscando el puente de mi nariz, aclamando por pasiencia.
-Solo le haré un favor a Jackson - miento.
Estoy seguro de que no se lo creyó, recoge sus cosas con molestia y sale de la oficina cuando abro la puerta para ella.
La despido en el aeropuerto, se dirige a Nueva York a resolver lo de la sesión de fotos. Eso me dará un poco de paz por hoy.
Miro la hora, aprovechando que falta poco para que caiga la noche, decido invitar a Sky a cenar, para proponerle que trabaje conmigo.
Para Sky : ¿Quieres cenar conmigo esta noche?
Luego de enviarlo me arrepiento. No quiero que lo vaya a tomar con otras intenciones.