Capitulo 6

1539 Palabras
La cena avanza lenta, la conversación es tensa, solo hablan mi padre y Nelson sobre trabajo. Mi papá  es dueño de una constructora, por eso no entiendo como logran hablar tanto del tema, si las dos compañias no tienen nada en común. Antes de que manden a traer el postre, pido permiso para irme al baño. No me había levantado en toda la noche, por lo que la cara de Nelson cambió al verme con mi vestido rojo, un poco levantado por estar sentada, pero su mirada viaja a mis piernas y sigue el movimiento de mis manos cuando acomodo la prenda. Camino moviendo mis caderas, sintiendo su mirada directo en mi trasero; mi padre está de espaldas hacia mí, así que no me cohivo. Entro al baño de damas abriendo mi pequeña cartera donde tengo el celular y maquillaje para retocarme. Aprovecho para abrir los mensajes sin leer de Ian, que ya debe estar histérico. Me encanta su forma de ser, aveces puede ser intenso, tierno, pero nervioso como un chihuahua. En fin es Ian. Tengo mensajes de él y de Nicole, imagino que deben estar preocupados. Nicole: Amiga, me tuve que ir porque mi madre me necesita. Escríbeme cuando despiertes. Ian: Cielo, me tuve que ir, tu papá dijo que volviera luego. Avisame cuando despiertes. Ian: Cielo ¿Estas bien? Ya es un poco tarde. Ian: tu papá no contesta, ¿estas bien? Sky, por favor contesta. Nicole: Cielo, Ian me dice que no le contestas. No lo asustes. Nicole: ¿Estas bien? ¡CONTESTA MALDITA SEA! Ian: voy para tu casa. Ese ultimo mensaje es de hace un minuto. Se volvieron locos. Busco rápidamente para contestarles. Para Nicole: Estoy bien, en una cena con los Black, por eso no respondía. Para Ian: estoy en una cena con mi padre y los vecinos. NO VAYAS A MI CASA. Dejo el celular en el Mesón del lavabo para mojarme las manos y acomodar mi cabello. Busco en la cartera mi lápiz labial, topándome con la tarjeta del Sr.Músculos. La tomo entre mis dedos, sonriendo y dudando entre cometer una locura o mantenerme cuerda. Registro el número en mis contactos como Sr.Músculos e inmediatamente procedo a mandarle un mensaje de texto. Para Sr.Músculos: Gracias por salvarme hoy. Aunque creo que tu esposa hubiera preferido que me dejaras ahogarme. Dejo el celular a un lado mientras retoco mi maquillaje en el espejo. Después de unos minutos sin que me responda, decido volver a la mesa. Están en una platica divertida hasta que llego yo. Los ojos de Nelson me escanean mientras me siento mirándolo fijamente. La noche continua, comemos el postre, un par de tragos y luego cada quien a su casa, alrededor de las 11:30pm. Ya con mi pijama puesta, me recuesto en la cama mirando mi celular. En eso me llega un par de mensajes juntos. Uno de ellos hace que mi corazón se acelere. Me respondió. Sr.Músculos: Fue un placer salvarte la vida, Sky. No deberías ser tan odiosa con Erika. Ella no te odia. Sky: No la defiendas. Sr.Músculos:  Dale una oportunidad. Hasta podrían ser amigas. ¿Acaso está demente? Esa mujer esta esperando la mas mínima oportunidad de eliminarme. No creo que sea tan tonta como para no darse cuenta de todo. Sobre todo porque yo no disimulo para nada. Sky: Eso jamás pasará, Corazón. Pero buen intento. Mientras dejo que me responda, salgo de la conversación para mirar el otro mensaje. Asi mismo rebusco en mis cajones buscando una cajetilla de cigarrillos que tengo. Nicole: Ian se ha vuelto loco. Está super preocupado, creo que irá a tu casa. Suspiro con fastidio mientras camino hacia mi balcón, cubriendo mi cuerpo con un albornoz. Justo a tiempo para encontrarme a Ian subiendo por éste. -¿Que crees que haces? - pregunto molesta. Se sobresalta al escuchar mi voz, voltea a verme con asombro. Sus ojos están rojos como si hubiera estado llorando. -¿Estas bien? - pregunta acercandose a mi. Frunzo el ceño. -Claro que estoy bien - escupo - Te lo dije por mensaje, igual que te dije que no vinieras. - reclamo. Pasa la mano por su cabello incomodo. -Mi batería murió luego de enviarte ese mensaje. - susurra apenado - Lo siento. -Como sea - digo mas calmada. Me alejo un poco para encender mi cigarrillo, pero me detiene tomandome de las manos. -Prometiste dejar esa porquería - reclama. Estoy segura de que mi cara se ha vuelto roja de furia. Me suelto de su agarre bruscamente. -Si vas a estar así de intenso, mejor largate - señalo por donde vino. -Solo trato de cuidarte. - exclama. -Largate si no quieres que grite y haga que mi papá te saque - amenazo pellizcando el puente de mi nariz. Odio cuando se pone en ese plan. Ya una vez me hiso prometer que dejaría el cigarrillo, pero solo porque insistió demasiado. Si lo deje, pero aun fumo cuando estoy estresada o no puedo dormir como hoy. -Por favor, no te enojes conmigo, Sky. - parece arrepentido. - Solo quiero lo mejor para ti. -Ya vete. Yo te llamo luego - le doy la espalda. Suspira y aunque no lo veo, se que se ha ido. Es muy tierno y todo, aunque  su intensidad me estresa, me ahoga. Estamos juntos desde la primaria, me siento bien con él, pero creo que ya es tiempo de dejarlo. Enciendo mi cigarrillo, dándole una calada honda, llenando mis pulmones de ese humo tóxico que me recuerda que seguramente moriré joven, eso me encanta. El sonido de mi celular me recuerda que lo traigo en el bolsillo del albornoz. Sr.Músculos: Una señorita como tu no debería recibir visitas tan tarde. Sonrío viendo la pantalla. Si sabe que recibí visita, significa que me está viendo a través de su ventana. Sky: Y un señor como usted no debería espiar a una señorita como yo. No responde, pero escucho ruido proveniente del balcón de al lado, a tan solo dos metros del mio. La ventana se abre y lo vi salir, sin mas nada encima que un pantalón de pijama. -¿No deberías estar durmiendo, niña?. - pregunta divertido. Doy otra calada a mi cigarrillo, consiguiendo que sus ojos sigan mis movimientos. -No soy una niña. - Suelto el humo - Y solo los pollitos se duermen tan temprano. Sonríe. Esa maldita sonrisa me mata. Muerdo mi labio mientras observo su hermosa sonrisa. -Muy bien, Pollita. Yo insisto en que deberias dormir. - murmura juguetón. - Hoy ha sido un dia largo, debes estar cansada todavía. Tiene razón, el dolor de mi cuerpo no se ha desvanecido del todo. Pero no puedo dormir todavía luego de haber dormido casi todo el día. -¿No tienes frío? - Cambio el tema y aprovecho para ver sus abdominales. -No - suelta sin importancia - Me gusta  sentir el frío en mi piel. Su forma de decirlo hiso que esa simple frase sonara como un poema. Puedo imaginar que otras cosas que le gustaria sentir en su piel. Acabo mi cigarrillo bajo su atenta mirada, hay un silencio entre nosotros que no es precisamente incomodo, es mas bien excitante. -No sabia que fumabas. - rompe el silencio. -Hay muchas cosas que no sabes de mi. - susurro mirándolo a los ojos. Gruñe pasando su mano por la barbilla, donde tiene esa fina y sensual barba perfectamente arreglada. -¿Y tu novio? - busca con la mirada hacia adentro. -¿Y tu esposa? - alzo una ceja. Sonríe de lado. -Yo pregunté primero - murmura. Ruedo los ojos. -Lo eché - señalo con el pulgar por donde se fué. Estalla en carcajadas. Yo lo miro seria, ya que no le encuentro la gracia. Al verme así, se limpia las lagrimas que salieron por reirse tanto y toma aire. -Debe ser difícil... Pobre chico - expresa y me hago la ofendida. Me abstengo de preguntar por qué lo dice. No quiero seguir molesta esta noche, ni mucho menos arruinar la conversación. -¿Y tu esposa? - repito la pregunta de hace un rato. -Se fue a casa de su madre. La llamaron urgente - explica sin darle importancia. Lo miro sorprendida. -¿Y por que no la acompañaste? ¿No te importa que pueda ser grave? Rueda los ojos - Ellas son así, para ellas una emergencia puede ser que se quedaron sin fijador de cabello - se encoje de hombros. Asiento lentamente. Puedo imaginarme lo superficial que pueden ser, preocupándose por el maquillaje, ropa y zapatos. Aunque me sorprende que para ser su esposa, no esta muy interesado en lo que ella hace. -¿Como terminaste casado con eso? - abro mucho los ojos cuando me doy cuenta que lo dije en voz alta. Se tensa por mi pregunta, su semblante se pone serio de repente. Mierda. ¿Yo no puedo vivir sin cagarla siempre? -Creo que mejor me iré a dormir. Hasta luego, Sky. - se despide con la mano. Me despido con un movimiento de la mano igual que él y lo miro entrar a su casa. Sueña conmigo, Sr.Músculos.
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