Andrea quería gritar de felicidad porque todo era una vil mentira de Laura, creía que lo había perdido, sin embargo, ahora es más cariñoso con ella. Él había regresado, aunque venía totalmente cambiado, Bruno a veces estaba un poco distanciado de ella, no obstante, siempre le trataba con amabilidad. Una semana después del incidente, todo siguió normal, aunque a veces ella busca la manera de intimidarse con él y Bruno simplemente se aleja o busca una excusa. En el trabajo casi no se miran, él ha pasado sumergido en reuniones y ella tratando de sacar adelante la idea de hacer publicidad positiva. A la hora de la salida, él siempre la espera para irse juntos a casa, sin embargo, el silencio los consume. Bruno se siente atrapado, ella no es para él, se repite continuamente, lo peor que siente

