Baja mi silla de ruedas y me acomoda rápidamente en ella para subir a un elevador. -¿Me estás secuestrando?- Le pregunto con seriedad pero queriendo saber su respuesta a mi pequeña broma. Santiago se ríe y llegamos al piso 10 donde esta su apartamento, abre con huella digital. - Si es un hecho que eres un secuestrador, nadie más puede abrir - Le digo jugando. - Sólo puedo abrir yo, la señora del aseo y mi madre- Contesta con una sonrisa. -Le llamare a tu mamá para que venga a rescatarme- Le digo sonriente. - Es interesante tú elección pero tendrías que esperarte un mes a que regrese de viaje- Me guiña el ojo Santiago. Santiago me enseña su hermoso departamento con estilo minimalista en color blanco con gris. Tiene un pequeño recibidor con su closet guardarropa dónde se ve decorad

