Han pasado tres semanas Elizabeth extraña a su madre, prepara sus cosas y regresa. Lucía prefiere tenerla en casa, en vez de qué ella ande por cualquier lado, aún no se hablan, se sienta a la mesa. —¡Mamá, Necesito hablar contigo! ¿Puedo regresar a estudiar a la facultad?, voy a intentar abandonar a Germán. Elizabeth es demasiado inteligente, no está de acuerdo en abandonar a su gran amor, lo hace para qué su madre la deje, seguir estudiando, hace las pase con su madre. —Está bien hija, seguiré pagando tus estudios. Elizabeth se siente más qué afortunada, a recuperado todo, no puede dejar de ilusionarse, sus lágrimas comienzan aparecer, entra a su cuarto, Clarisa se siente realmente contenta golpea la puerta de aquella habitación. —Señorita, me alegro qué halla vuelto, su madre estab

