«Miras a Patrick de la misma manera que Kiara lo hace con Harrison, parecen corderitos a medio morir.» Meghan parpadeó por varios segundos y cuando estaba por refutarle qué eso no era así, lo cual era una mentira. Mía había cerrado los ojos, fingiendo dormir. —¿Te está dando problemas? —preguntó Patrick, estirándose para llegar a Meghan desde el sillón de atrás. —Shhh, no vayas a despertarla —le murmuró, mientras Mía se acomodaba mejor en el sillón. —¿De qué hablaban? —le preguntó. Meghan se acomodó de manera que quedó frente a Patrick. —No seas curioso, Pat, aprovechemos el viaje y descansemos —le sugirió. Patrick suspiró y volvió a su asiento, se acomodó y cerró los ojos, esperando que Mía no estuviera haciendo de las suyas con Meghan, aunque por el sonrojo en sus mejillas, podía

