Marcelo no apartó la mirada de los ojos de Patrick y elevó una ceja antes de hablar. —Meghan es una chica especial —murmuró. —No fue eso lo que te pregunté, Marcelo —refutó él mientras esperaba que su hermano le respondiera. —Y a ti, Patrick, ¿te gusta Meghan? —le cuestionó. Él apartó la mirada y Marcelo negó. —¿Te gusta, no es así? —insistió. Patrick se levantó del sillón. —Estoy enamorado de Astrid, no digas ni preguntes tonterías —vociferó, metiendo las manos en los bolsillos. —Estás tan enamorado de Astrid que te has quedado al lado de Meghan. ¿No te dice algo eso? —cuestionó, levantándose del sillón y yendo detrás de Patrick. —Me he quedado porque le prometí a Meghan hacerlo. —¿Y Astrid? —No le dije que iría con ella a Brasil, así que puedo cambiar de planes. Marcelo coloc

