Marbella y yo siempre hemos disfrutado de buen sexo, aunque no desde el principio, ella era muy recatada y le causaba algo de pena probar nuevas cosas; sin embargo, poco a poco la he convencido de probar cosas para el placer de los dos, en un principio solo quería hacer el amor tradicionalmente y solo por la v****a, pero para lograr que aceptara todo lo que ahora hace me toco poner mucho esfuerzo e incluso negarme a tener sexo para que lo deseara más y más; comencé por comprarle ropa más llamativa y muy sensual, le compraba faldas muy cortas y ropa interior muy sexy, al principio no quería usarla porque se vería como una “cualquiera”, pero después de endulzarle el oído y decirle lo hermosa que se veía y darse cuenta de cómo los hombres la devoraban con la mirada en la calle, le fue cogiend

