Marbella dormía en la parte trasera de la camioneta, yo manejaba atento al camino, sumido en mis pensamientos, me preocupaba la situación de la cuarentena sanitaria, 14 días sin ir a la oficina, nadie en ese momento sabía la verdadera magnitud de la pandemia que se avecinaba, se veía hermosa con ese vestido n***o con estampados blancos, ligeramente largo, por debajo de sus rodillas, nada especial así lo había decidido ella misma. Solo tenía tiempo suficiente para llevarla a casa de Gerard, y regresar a la ciudad para llegar antes de la media noche, pues por la mañana debería salir de viaje de trabajo, dejaría a Marbella el fin de semana en casa de Gerard; eran las 3 de la tarde cuando llegamos a nuestro destino, Gerard nos recibió con efusividad, nos invito a pasar a la sala y mientras se

