Llego el gran día ya todos estaban levantados y el desayuno en la mesa servido, empezó la mañana con una brisa refrescante, todos contentos disfrutaron ese gran desayuno ya terminando Julia se levanta y saco dos bolsos mas estos estaban aun mas repletos y luego llego Marie con el otro, y de una vez se escucho una vocecita que no se quería escuchar pero alguien soltó la pregunta. Y esas maletas de quienes son es que se piensa mudar acaso jajaja.
Marie miro a Julia que de inmediato se le prendieron las orejas, y sin mucho titubeo dijo.
-Estas son de todos ustedes que por si acaso las llegan a necesitar, otra pregunta, aclaro Julia
Y como ya la conocían nadie se atrevió a decir una palabra mas.
En eso Nancy se le acerco y le susurro al oído algo, ella solo la miro y le dio las gracias.
-Vamos chicos todos al carro ya es la hora de partir, dejaron todo desconectado, las luces todo listo, pregunto Jacob
-Listo papá ya revise todo, no te preocupes, respondió Adán.
-Abre el garaje ustedes niñas móntense voy a ver si puedo colocar estas maletas por aquí que no estorben mucho, aclaro Jacob
Y Julia lo observaba con molestia porque no le dijeron a tiempo que era mas días así eso no estuviera pasando. Jacob que sentía los ojos de Julia pegados a él solo pudo decirle.
-Relájate mi amor son solo unas maletas ya las termino de arreglar y nos vamos, recuerdas de vacaciones, sonríe anda que vas hacer que baje todo y no salgamos hasta que me regales una sonrisa, aclamo Jacob.
Y todos al escuchar a Jacob gritaron a recia voz SONRIEEEE. Y Julia obediente a esa ola solo le quedo por pelar los dientes. Jacob conforme con lo logrado dijo al fin listo todos a bordo.
Al salir del pueblo Marie sintió algo tan especial en su pecho, era como por fin escapáramos de tanto encierro de llevar una monotonía, era sentirse libre nuevamente. Las niñas cantaban al son del radio reproductor esas rancheras que tanto le encantaban a su papá. Era una felicidad indescriptible, no se podía pedir mas. Jacob estaba logrando lo que tanto anhelaba en su vida de darle a su familia lo que tanto necesita y sobre todo de abrirle los caminos a sus hijos, para también, logren avanzar en sus vidas como tiene que ser. El solo los miraba por el espejo retrovisor y veía como estaban tan alegres. Anais pegaba cada grito cuando las rancheras se acentuaban todos reían de sus locuras y Julia estaba tan llena de Felicidad, aplaudía, cantaba, abrazaba a sus hermanas para hacerlas sentir amadas, fueron horas de amor y felicidad que solo ellos sabían disfrutar.
Ya era la media mañana cuando pararon en una estación de servicio las niñas pedían a gritos un baño, todos bajaron y estiraron las piernas el grupo de mujeres a los baños Jacob se estaciono luego de llenar el tanque de gasolina y se fue con los chicos a tomarse un café, ya de regreso las niñas pedían a gritos sus golosinas preferidas, Julia que siempre fue una chica ahorrativa no tenia porque pedirle nada a sus padres agarro a Nancy y a Julia y se las llevo a las vidrieras quería comprar lentes, estando ahí se enamoro de unos lentes espectaculares llenos de pedrería se los compro y a las chicas también les compro obsequios, de pronto escucharon la corneta de la camioneta ya las estaban llamando, Corrieron a subirse a la camioneta y Jacob por bromear les dijo:
-Aja se salvaron un segundo más y se quedaban,jajaja se rió su padre.
-Papi tu nos dejas y llegamos primero nosotros a la playa que tu, jajaja respondió Anais.
-A si, y mas o menos como harías porque no tienes carro, replico Jacob
-Pues me pondría a llorar exageradamente hasta atormentar al dueño de la estación y el por desespero me llevaría no crees tu, jajaja respondió Anais.
-Jajaja de seguro que si, nadie se calaría ese tormento, jajaja respondió Jacob.
-Pon música papi queremos cantar en eso sonó la canción que Julia había bailado con Antonio donde las niñas decían que estaban dormidos.
Nancy y Anais se miraron y de pronto escucharon a Julia cantando a viva voz la canción y como todas unas interpretes se unieron a ella. Marie solo veía a Julia tan contenta que no lograba ubicar los pensamientos. Ayer estaba tan triste y luego se levanto tan distinta era la misma de siempre, pero por había llorado con tanto sentimiento con dolor, no lograba orientarse pero daba gracias a Dios que ya estaba bien. Julia cerraba los ojos cada vez que cantaba el coro de la canción, en eso ella se dio cuenta que las niñas las observaba, ella para no perderse en la canción solo les guiño un ojo y siguió cantando.
Ya faltaba poco para llegar el mar ya estaba a la vista de todos que hermoso era, en eso Julia tomo a Eleonor entre sus piernas y le dijo.
- Mira Eleonor te presento el mar, Ven Lorelain tu estabas recién nacida la ultima vez que estuvimos en la playa. Viste que hermoso es el mar es como lo dibujaste, te gusta mi amor, pregunto Julia
-Si, es muy grande da miedo, nana le respondió Eleonor
-No mi amor, al mar no ay que tenerle miedo pero si respeto, es como todo si tu no ofendes el no se meterá contigo.
-Lorelain a ti si te gusta el mar, pregunto Nancy
-Si me encanta hoy soñé y era así como estaba en mi sueños, con muchos arboles a su alrededor comento Lorelain.
-Aja y estaba yo en ese sueño bebe,jajaja comento Julia.
-Si, nos estábamos bañando y de pronto vino mucha agua y me tiro al suelo, tu viniste y me levantaste rápido porque yo trague agua sucia, exclamo Lorelain.
-Uy por Dios mi reina no te preocupes yo estaré ahí para que no tragues agua sucia, oíste mi amor, respondió Julia.
-Si yo se que tu me cuidas, nana, respondió Lorelain.
-Señora, señoritas y caballeros estamos entrando a la villa donde nos vamos a quedar así que preparence, ya saben muchachos mucho cuidado nada de meterse hasta después de la boyas ok, ya los conozco no quiero problemas con seguridad, aclaro Jacob.
Julia llevaba a las niñas entre sus piernas y no podía ver nada ya Jacob se estaba estacionando cuando ya casi todos estaban fuera Julia no podía salir porque las niñas estaban una encima de la otra cuando sintió que alguien abrió la puerta y las niñas se abalanzaron hacia él, ella de momento solo pudo decir,
-Gracias hasta que por fin alguien me auxilio, creyendo que eran los chicos.
Pero era él, estaba ahí y sin poder decir nada y con el sol pegandole en los ojos, dio un paso en falso y fue a caer entre el pecho de Antonio, ya que el tenia en cada brazo a una de las niñas. El solo pudo saludarla y pedirle le diera un beso por que el no podía hacerlo como normalmente lo hacia, ella educada, lo hizo de una manera muy fría.
-Vamos pasen adelante están en su casa, exclamo Antonio
El aun llevando las niñas en brazo y sin separarse de julia la siguió al paso, de pronto vio en la casa siguientes a un grupo de chicas conocidas y ahí estaba esa chica que lo tenia prendido entre sus brazos Dios que es esto se decía entre si. De pronto respiro nuevamente y continuo el camino, ya estando dentro de la casa se sacudió los zapatos y se puso descalza así es como a ella le gusta estar cuando va para la playa sentir el mar la arena la brisa en eso era que se enfocaba no había otra cosa en que pensar de pronto llego a donde estaban todos un salón muy grande, bastante espacioso se enamoro de ese lugar, las niñas ya estaban en el suelo cuando Antonio se le acerco y le dijo en el oído trajiste la crema hidratante, la mía se me quedo. Ella solo lo miro y pensó este si que es descarado.
-Esta casa es hermosa, me encanta mira que espaciosa es para que las niñas jueguen libremente y uno las observaba desde donde estén. Y la cocina guao, exclamo Julia.
De pronto alguien llamo vengan ya el almuerzo esta servido. Estábamos siendo invitados por los vecinos que cosa mas espectacular se decía Julia entre si, y Antonio pegado casi a los pies de ella sera que no teme meterse en problemas, bueno cada quien en lo suyo era lo que se decía. Cuando llegaron al comedor de la casa vecina se sorprendieron era igual de grande que la otra lo que hicieron fue colocar los mesones juntos parecía la mesa de los Reyes de España larga y llena de mucha comida, había de todo, en eso Antonio la tomo de la mano y empezó a presentarlos uno a uno. La chica no estaba en el momento, de pronto apareció con un vestido que se le veía hasta el alma. Cosa que era normal en el lugar donde estábamos pero la cosa es que íbamos a almorzar, un susto se incrusto en el estomago de Julia cuando ella se acerco y la presento.
-Y ella es Yessica mi hermana menor, por parte de padre, aclaro Antonio.
Julia sintió que se ruborizo y quería desaparecer de ahí en ese momento, pero no lo podía hacer Antonio la seguía orientando hasta que logro llevarla a la silla donde se iba a sentar, por supuesto a su lado. Todos sentados ya para disfrutar de aquel exquisito banquete dieron gracias a Dios por tan hermosa bendición y empezaron a devoran con gran entusiasmo, los chicos se veían extraños no comían como normalmente lo hacían a ellos nunca les importaba el lugar ni si habían muchas personas a su alrededor lo importante era si había comida tragar como bestias pero aun tenían sus platos vacíos de pronto miro a Jonas y le hizo una seña para que empezara a trabajar y parecía como ruborizado en eso Antonio tomo su plato y empezó a llenarlo, ella solo pensaba y a estos que les paso, cuando de pronto Yessica hizo un movimiento y pidió le alcanzaran la ensalada los tontos se levantaron al unisono, con razón estos tontos no comen. Julia solo pudo decirles en ese momento.
-Chicos no tienen apetito me imagino si quieren vayan a darse un chapuzon en la playa, pero recuerden estamos llegando no hemos desempacado y la cocina esta vacía no les vaya a dar hombre mas tarde, comento Julia.
En eso los chicos despertaron del hipnotismo y comieron como lobos salvajes, fue ahí donde Julia descanso por fin reaccionaron y esta chica debió ponerse ese traje de baño mas tarde, era lo que se decía julia en su mente. Mientras tanto los demás disfrutaban de tan delicioso banquete, las niñas se ven ya llenas eran de poco comer y mas porque venían comiendo cosas por el camino, en eso Lorelain se levanta y se le acerca a Julia.
-Ya como nana, puedo ir a ver televisión, le pregunto la niña
-¿Televisión? no mami, deja que terminemos de comer y vamos para la otra casita y vemos la televisión, si por favor, respondió Julia.
En eso se levanto Antonio y la tomo en brazos se la llevo a la sala donde había un televisor grande en la pared, Julia no se había dado cuenta de ese detalle y de una vez se respondió con razón a estas niñas no se les escapa nada, la sentó en el sofá y le encendió el televisor preguntándole que quería ver, en eso Eleonor que estaba observando todo se levanto también y fue directo donde julia.
-Nana ya termine, puedo ir a ver televisión con Lorelain, pregunto la niña.
-Si mi amor pero recuerda van a ver un solo programa calladitas y sin ponerse a pelear mira que no estamos en casa ok, ordeno Julia
La niña acento con la cabeza y se fue directo donde estaba Lorelain lo bueno era que se veían a lo lejos, Antonio que la observaba solo le pudo decir en voz baja.
-Tranquila ellas van a estar bien.
De pronto una voz no muy conocida empieza una conversación para cambiar el ambiente.
Y como estuvo el viaje había mucho trafico, era la hermana mayor de Antonio.
Jacob que estaba cerca de ella le respondió.
-Bien, si algo no pensé que tan temprano se iba a detectar tantos carros, bueno es fin de semana, la gente aprovecha a ser compras, respondió Jacob.
-Si los tiempos han cambiado mucho, y parece que orita nadie camina todos andan en carro hasta para ir a una cuadra, esta semana vi a un señor estacionarse en un negocio y como no consiguió lo que buscaba se monto en su carro y a media cuadra se estaciono de nuevo, que es eso, yo de verdad veo cada cosa.