La reunión dejó a Franco con muchas más preguntas que respuestas, pero las respuestas que obtuvo le hicieron zumbar la cabeza. No hubo ningún tipo de error. El objetivo de invitarles a él y a Katherine era ver si podían... convertirse. Observar su corrupción. Incluirlos en este mundo oscuro. Alberto parecía sorprendido de que hubieran aguantado, y prometió que las ofertas de nuevas oportunidades para escribir no desaparecerían si Franco y Katherine conseguían llegar hasta el final sin follar. No parecía preocupado por la posibilidad de que Franco llamara a la policía o a los medios de comunicación por toda esta operación, y aunque quería fingir lo contrario, Franco sabía que tenía razón. Los tipos que financiaban este crucero estaban mejor conectados de lo que él podía imaginar. Aunque tu

