Sia Quiero detestarlo, en verdad que lo intento, guardo mi distancia lo mejor que puedo. En la oficina; si Lloyd pensó que dependería de él para poder culminar con éxito la tarea que me dio, estaba equivocado, quiero respirar y hacerlo por mis propios medios, qué chiste tendría si él me da las respuestas. En donde si me he rendido, no por completo aún; es en la casa, él sabe muchas cosas que yo no, y no puede ser atribuido a nada más que a mi falta de interés por aprender. Los dos crecimos en el mismo ambiente, solo que yo desperdicie valioso tiempo, enojada y protagonizando rabietas y escándalos. Loren estaba emocionada y yo no sabía que la había puesto de tan buen humor. —Mira, es una invitación, la mandan de la oficina de tu padre, aquí dice que él no puede asistir, pero que

