TRAVIS MILLER Pocas veces en mi vida he tenido miedo, lo único que los relaciona entre sí es que todos mis miedos tuvieron que ver con Olivia. Perderla, estar a nada de que me la arrebaten de las manos se está convirtiendo en una maldita costumbre y ya estoy cansado. Quiero llegar a ese punto de la vida en que el tu única preocupación es tener el dinero suficiente para enviar a tus hijos a la universidad o el tener que hacer barbacoas los domingos. Ya no quiero hospitales más que para traer niños al mundo, ya no quiero seguir pasar por esto. Miro a mi hija, Jade duerme incómoda sobre los asientos, está de costado y con la cabeza apoyada en las piernas de su abuela materna. Ninguno de los presentes ha dormido o comido algo desde hace horas pues esperamos tener noticias de Olivia mientr

