OLIVIA SLOAN El restaurante está abarrotado de gente y varios comensales desvían la mirada hacia Travis quien se ha quedado de piedra luego de oír mi comentario. Lo miro y realmente no puedo creer que haya reaccionado de esta forma, como si no esperase que recordara su cumpleaños cuando en realidad he estado pensando en esto durante toda la semana. Tanto el tema de la custodia como el divorcio me han tenido a mil estos días, sin embargo él jamás dejó mi cabeza, ni él ni el hecho de que nos debemos una conversación sensata, como dos personas mayores. —¿Creíste que lo había olvidado?—elevo una ceja. Trata de cubrir sus emociones. —No pensé que importara—se encoge de hombros. —Eres el padre de mis hijos, tu cumpleaños siempre será algo para celebrar—respondo. —Vamos, ya tienen nues

