OLIVIA SLOAN Observo a mi alrededor, mi niña duerme plácidamente mientras la noche nos rodea a ambas. La ventana de nuestra habitación me enseña el mundo tan mágico que me había estado perdiendo y que apenas estoy reconociendo. He perdido la cuenta de cuánto tiempo llevamos aquí, pero si tengo en claro que ha sido la mejor decisión que he tomado en mucho tiempo. La tranquilidad que me provoca el estar rodeada de la brisa del mar me ha dejado respirar profundo y es que suena a algo tan normal pero hacia tiempo que no lo hacía, hacía mucho tiempo que no podía respirar profundo y todo por culpa del padre de mis hijos. Mi mano viaja de inmediato hacia mi vientre. Me siento tan bien últimamente que lo único que no ha cruzado mi mente, ha sido regresar. Le he dicho a Riven que abandoné el p

