OLIVIA SLOAN Las manos me tiemblan mientras sostengo el sobre. Me quedo mirando hacia la puerta esperando que mi abogado regrese y me diga que todo es una jugarreta suya, que está bromeando con mi corazón pero no lo hace y los minutos pasan mientras yo continúo en la misma posición. Me falta el aire, siento que los pulmones me arden al igual que los ojos que no dejan de doler porque quisiera por un maldito momento que todo fuera un sueño al menos, algo que me demuestre que Travis no se atrevió a enviar papeles de divorcio firmados. Debo serenarme, concentrarme pues sé que no terminaré bien si continúo con esto. Y no puedo quejarme porque por primera vez, hizo algo que le pedí sin rechistar. Me ha dado el divorcio. Me limpio las lágrimas que tengo en las mejillas, inhalo profundo rec

