Narra Gabriel Llegamos a casa y ella sigue sin decir nada contundente, eso me hace enojar, solo entra y se sirve un vaso de agua en la cocina. - ¿No tienes nada que decir? – pregunto apoyándome en la barra - Gabriel, te he escuchado quejarte todo el rato por lo que hice, pero hasta ahora no he escuchado una disculpa de tu parte, ¿crees que estuvo bien todo lo que me dijiste en frente de mi profesor? Y no solo eso, lo que me dijiste después. Si hablamos de errores creo que eres el principal culpable porque debiste medir tus palabras, yo no estoy acostumbrada a recibir ese tipo de tratos y menos en frente de los demás, es solo mi segundo día de clases y ya tengo que pasar por una cosas de estas, es que no entiendo qué demonios te pa… - Lo siento, si eso querías escuchar entonces sí, la

