Narra Marcelo En cada palabra escuchada siento ingratitud, quizás hasta yo también este siendo algo egoísta con el pero no es la manera, Gabriel ni siquiera se sabe valer por sí mismo, ni sus propios padres pueden hacerlo, pero está bien; si ellos no quieren aceptar la única petición que les he hecho en toda mi vida no puedo obligarlos, mi palabra quedará por el piso por lo visto, pero si creen que pueden hacer una vida sin tener en cuenta lo que yo digo, pienso y hago entonces creo que es hora que por sus propios medios consigan lo que quieren. - Es muy cierto lo que dicen, creo que he pedido mucho de tu parte, lamento querer darte un mejor futuro, pero quien soy yo para decirte que hacer, creo que estas muy consciente de tus palabras y respeto eso – digo tomando nuevamente el periódico

