Las horas transcurren y falta poco para que llegue la hora de la cena con Damián. Mis nervios están a mil, las manos me sudan y mi corazón amenaza con salirse en cualquier momento de lo rápido qud late. Tengo mucho nervios del solo pensar que hablaremos o que va suceder entre ambos después de esta noche. — Todo saldrá bien —Walker se acerca —. Ya verás que nada malo pasará. —Gracias por apoyarme todo este tiempo —Lo abrazo —. No sé que hubiera hecho sin tí , eres un ángel . —No , no lo soy. Solo he dado lo que he recibido todo este tiempo. Walker me acompaña hasta la recepción del hotel dónde ya me espera el chófer listo para escoltarme y llevarme al lugar acordado. —Buenas noches señorita Maddy. —Abre la puerta y me hace una reverencia —Buenas noches. —Me giro y abrazo a Walke

