CAPÍTULO XXVI VISITA INESPERADA Sentada frente al espejo de su habitación, Estefanía inhalaba y exhalaba de manera exagera. -Tú puedes vamos, sé fuerte, eres una mujer mayor que sabe lo que hace- se repetía en voz alta. Intentaba darse ánimos para confesarle a sus padres que ahora era la señora Deliens. Tomo una última bocanada de aire y salió de su habitación, recorrió cada pasillo de la mansión en busca de sus padres. Encontró a su madre en el comedor, revisaba las noticias en su teléfono mientras tomaba sorbos de té. -Hola, mamá- saludo intentando ocultar los nervios. -Cariño, buenos días- Respondió alzando la vista hacia su hija. -¿Estás bien?- preguntó. Notaba como su hija jugaba con sus dedos ansiosa. -Si, solo, bueno, quiero hablar contigo, necesito contarte algo- explicó su

