—No se si admirarte o sentir lástima por ti amiga. ¿En serio te acostaste con él anoche? —Carla soltó sin temor alguno. Eylin no quitó su mirada perdida de la ventanilla del auto. Estaban camino a la empresa. Le había relatado todo lo que sucedió el día anterior. Desde que apareció en la sala de conferencias hasta cómo llegaron a su nueva mansión, dando la sorpresa a Mario de que ya se habían mudado de su casa con los niños. Culminado como su esposo se mostró completamente sorprendido al ver lo atrevida y sensual que se había vuelto su esposa en estas semanas. Carla todo este tiempo había apoyado a su amiga de manera plena. Cuando un día apareció alterada declarando que volvería a tener la figura de miss, ella no la vio como loca sino que de inmediato se puso sus tenis y llevó a Eylin a

