Miriam Caballero enrolló sus piernas por sobre la nuca del viejo y expulsó una gran cantidad de fluidos que fueron a parar a la boca de Pancho quien saboreaba hasta la última gota de tan peculiar caldo, escupía sobre el sexo de Miriam Caballero y volvía a tragar la exótica mezcla compuesta también por restos de semen de aborrecible Taco. El viejo se incorporó y colocó su poderosa herramienta venuda sobre los frágiles labios vaginales de Miriam Caballero, la talló por encima de ellos arrancándole suspiros a la muchachita y poniendo más que colorados los pómulos, cachetes y zona T del hermoso rostro de la joven, la piel de todo su curvilíneo cuerpo se erizó, el viejo comenzó con un movimiento muy lento como si estuviera penetrando a la chica pero su v***a no se incrustaba dentro de su sexo,

