Eustaquio casi enterraba su podrida boca dentro de esa bien cuidada v****a, dejándola llenas de babas y absorbiendo los jugos que de ella salían, su postiza dentadura se le movía constantemente y tenía que acomodarla a cada rato, entonces el viejo con aprobación de Pancho se acomodó entre las carnosas piernas de Miriam Caballero con la intención de penetrarla. Miriam Caballero veía con terror como ese auténtico muerto viviente se acercaba cada vez más a ella (su anciano rostro parecía como de un zombie acercándose al cuello de su víctima) pero no podía hacer nada para evitarlo, sus manos estaban inhabilitadas, el viejo llevó su negra boca y le robó un malsano beso a Miriam Caballero, su lengua se metía hasta casi llegar a la campanilla, haciendo que las ganas de vomitar en Miriam Caballer

